Aínsa, corazón del arciprestazgo de Sobrarbe-Ribagorza, acogió el último encuentro del curso de las Noches Claras, una iniciativa que ha iluminado las vidas de muchos jóvenes desde su creación en 20161. Organizado por el área de Pastoral Juvenil Vocacional de la Diócesis de Barbastro-Monzón, la cita se ha convertido en un faro de esperanza y guía espiritual para la juventud, pero no solo para ellos.

Bajo el inspirador lema “Arriesgando para ser feliz”, la convocatoria del viernes 14 de junio reunió a los fieles en una convocatoria en la que los participantes tuvieron la oportunidad de encontrarse cara a cara con Jesús sacramentado, sumergirse en la oración y compartir experiencias de vida que reflejan su búsqueda de la felicidad a través de la fe y el servicio a los demás.

Las Noches Claras, recordemos, han asido reconocidas con el Premio Carisma en la categoría de Pastoral Juvenil Vocacional por la Conferencia Española de Religiosos (CONFER).