Este miércoles 6 de noviembre de 2019 en la audiencia general que tuvo lugar en la plaza de San Pedro. el papa Francisco invitaba a tender puentes y romper los muros que separan, especialmente en el diálogo con otras religiones o con personas ateas. “¡Siempre construyendo puentes, siempre la mano extendida, sin agresión!”, sostuvo el Papa.

El papa Francisco, como sus antecesores, insiste en tender puentes y derribar muros y lo indicaba de nuevo en su Mensaje a los participantes en el Encuentro de Oración por la Paz, organizado por el Arzobispado de Bolonia y la Comunidad de San Egidio en la ciudad de Bolonia en el marco del histórico encuentro de Asís de hace 32 años. Y repetía de nuevo: “Las religiones, si no buscan caminos de paz, se niegan a sí mismas. Sólo pueden construir puentes, en el nombre de Aquel que no se cansa de unir el cielo y la tierra”.

Existe un puente muy principal entre musulmanes y cristianos, del que debemos usarlo para avanzar con pie firme por ese camino del diálogo, hoy tan necesario. Ese puente es María, o Maryam, como se dice en árabe. Para los musulmanes Dios es el único punto de referencia para el creyente, pero junto a Él están quienes reflejan su santidad. María es una de ellas. María es reconocida por el islam como la madre del «profeta Jesús». Es muy interesante constatar que el Corán la menciona 34 veces y siempre con gran respeto. ¡Y lo más más sorprendente es que María aparece más a menudo evocada en el texto del Corán que en la Biblia!  María es considerada virgen, llena de fe, obediente a Dios…» Y algo más a tener en cuenta sobre la importancia de María en el islam, es que es ella, María la madre de Jesús, la única mujer que da su nombre a una Sura (capítulo del Corán): La Sura 19 se llama Maryam (María en árabe).

La gran diferencia entre la posición de los musulmanes y los cristianos es que, dado que no reconocen a la Santísima Trinidad, no pueden reconocer a Cristo como Hijo de Dios y, por tanto, no pueden considerar a María Madre de Dios. Pero tenemos que dar gracias a Dios por las connotaciones positivas que hacen de María un puente con los creyentes del islam. Lo cierto es que María ejerce una fascinación especial en los musulmanes, es considerada el modelo de todos los creyentes por su fe absoluta y por su perfecta “sumisión” a la voluntad de Dios.

El Concilio Vaticano II tomó nota de la actitud benévola de los musulmanes hacia María, y en la Declaración “Nostra Aetate” se recoge: “Ellos honran a la madre virginal (de Jesús), María, y en ocasiones la invocan con devoción”».

María, la Madre de Jesús, tiene una posición relevante en el Islam, y Dios dice que ella es la mejor de las mujeres de entre su creación y que Dios la escogió entre todas las mujeres, por su inmensa piedad y devoción. Y el la Sura de la Familia de Amram, dice de María algo semejante al saludo del ángel en los Evangelios. “Y cuando los ángeles dijeron; ¡Oh, María!  Allah te ha elegido y purificado. Te ha elegido entre todas las mujeres del universo. ¡Oh, María! Adora a tu Señor, prostérnate e inclínate con los orantes”. (Corán 3 : 42-43)

Y en la Sura 66 pone a María de modelo a ser seguido: “Y también a María hija de ‘Imran, quien preservó su castidad; infundimos en ella [a través del Ángel Gabriel] Nuestro Espíritu.  Ella creyó en la veracidad de las palabras [de Allah] y en Su Libro, y se contó entre las devotas.” (Corán 66 :12)

Para muchos puede ser un descubrimiento conocer lo que los musulmanes creen sobre María. El descubrirlo puede facilitar el camino del encuentro y del respeto mutuo. 

No solamente aparece María en la Sura 19, llamada Maryam. También en la Sura 3, llamada “La Casa de Imran”, versos 30-41 cuenta la historia de Jesús, su madre y sus abuelos:

“Y cuando los Ángeles dijeron: ¡Oh, María! Allah te albricia con Su Palabra [¡Sé!] Su nombre será el Mesías Jesús, hijo de María. Será distinguido en esta vida y en la otra, y se contará entre los más próximos a Allah. Hablará a los hombres en la cuna y de adulto, y se contará entre los virtuosos. ¡Oh, Señor mío! (Dijo María) ¿Cómo podré tener un hijo si no me ha tocado ningún hombre? Le respondió: ¡Así será! Allah crea lo que Le place. Cuando decide algo, sólo dice: ¡Sé!, y es”.

Nos recuerda lo que dicen los Evangelios sobre la Encarnación: “No temas María, El Señor te ha agraciado y te anuncia que concebirás un hijo, y debes llamarlo Jesús. 

Asombrada ella respondió: ¿Cómo podrá ocurrir esto, si no me ha tocado ningún hombre?” (Lucas 1: 26-38)

 

En otra parte del Corán, Dios relata más detalles de cómo Gabriel anunció a María que sería la madre de un Profeta.

 

“Y puso un velo para apartarse de las miradas (mientras adoraba a Allah) de los hombres de su pueblo.  Entonces le enviamos a nuestro Espíritu (el Ángel Gabriel), quien se presentó con forma humana. Ella dijo: Me refugio de ti en El Clemente, si temes a Allah.  Le dijo: Soy un enviado de tu Señor para agraciarte con un hijo puro.” (Corán 19:17-19)

 

Y relata el Corán que María, atónita exclamó:

 

“Ella dijo: ¿cómo he de tener un hijo si no me ha tocado ningún hombre, ni soy una indecente?” (Corán 19:19-20)

 

El ángel le explicó que ese era el decreto de Dios, y eso es fácil para Él.

“Así será, le respondió, pues tu Señor dice: Ello es fácil para mí.  Y lo convertiremos en un signo para la humanidad y una Misericordia. Es un asunto decidido.” (Corán 19:21)

 

Podríamos seguir repasando todas las veces que aparece María en el Corán, hasta completar las 34 menciones, pero las dejaremos para otras ocasiones. Pero por la proximidad del Adviento y de la Navidad, vamos a ver que es lo que dice el Corán sobre ello. 

 

El Corán menciona que su embarazo y su parto, fueron normales como en cualquier mujer.  Ahí hay unas diferencias con las creencias cristianas que defienden que María no sufrió dolores durante el parto, pues para cristianos y judíos, la menstruación y las penurias del parto, son un castigo para la mujer por el pecado de Eva, pero el Islam no acepta el concepto de pecado original, y enfatiza que nadie deberá cargar con los pecados de otros. “…cualquier pecado que cometáis es en detrimento propio, y nadie cargará con los pecados de otro…” (Corán 6:164). Por ello, ni en el Corán ni en los dichos del Profeta Muhámmad se le reprocha a Eva, sí se habla de la culpa de Adán, o de ambos.

 

Por eso en el Corán María, debido a su angustia y su dolor deseó no haber sido creada, y exclamó:

“…preferiría haber muerto antes que esto, y así me habrían olvidado completamente.” (Corán 19:23)

Luego de esto, dio a luz al niño, y en aquel momento, cuando su dolor y su preocupación eran muy grandes, Dios la auxilió milagrosamente:

 

“Entonces (el ángel) la llamó desde abajo (desde el valle): No te apenes, tu Señor ha hecho fluir debajo de ti un arroyo.  Sacude el tronco de la palmera y caerán sobre ti dátiles maduros y frescos.

 

Come, bebe y conténtate, y cuando veas a algún hombre dile: Por cierto he realizado voto de silencio por el Clemente, y no hablaré con nadie hoy.” (Corán 19:24-26)

 

Entonces María se tranquilizó, y ocurrió el primero de los milagros de Jesús, que siendo un niño recién nacido, habló para calmar a su madre, ya que cuando la gente vio que había dado a luz la increparon:

 

“Se presentó ante su pueblo, llevándolo en brazos (a Jesús).  Le dijeron: ¡Oh María! Has hecho algo inaudito.” (Corán 19:27)

 

Ella señaló a Jesús, y milagrosamente él habló, tal como Dios había dicho que ocurriría cuando anunció su nacimiento.

 

“Hablará a los hombres en la cuna y de adulto, y se contará entre los virtuosos.” (Corán 3:46)

Jesús le dijo a la gente:

 

“…por cierto que soy el siervo de Dios, Él me revelará un libro y hará de mí un Profeta.  Seré bendecido dondequiera me encuentre, y me ordenará hacer la oración y pagar el zakat(limosna)  mientras viva.

 

Y me hará benevolente con mi madre, no dejará que sea soberbio ni rebelde.

La paz fue conmigo el día en que nací, será conmigo el día que muera y el día en que sea resucitado.” (Corán 19:30-33)

 

Así comenzó la vida de Jesús, durante ella, debió constantemente evadir los planes que hacían algunos judíos y romanos para matarlo, y nunca dejó de llamar a la gente a adorar al Único Dios.

 

Con lo expuesto ya se puede unos hacer una idea de la elevada situación en la que el Islam coloca a María.  El Islam la considera la mejor y más perfecta de las mujeres. En el Sagrado Corán, ninguna mujer recibe más atención que María, a pesar de que todos los Profetas, excepto Adán, tuvieron madres.

El Corán tiene 114 Suras (capítulos), María se encuentra entre las ocho personas cuyo nombre es el título de alguno de estos capítulos.  La Sura 19 se llama “Maryam”, que es la forma árabe de “María”. La Sura 3 lleva el nombre de su padre, ‘Imram (Heli). Ambas Suras Maryam e ‘Imram, son de las más hermosas del Corán.  

Pero el principal mérito de María, para los musulmanes, es que  es la madre de Jesucristo, Isa Massih (Jesús el Mesías), el que en el Corán es la Palabra de Dios, Su Espíritu, Bendito en todo, el cercano a Dios Muqarrab, el Siervo de Dios, el profeta de Dios, aquel que realiza milagros, que devuelve la vista a los ciegos , que crea la forma de un pájaro, un pájaro vivo, Resucita a los muertos, Aquel que según el Corán después de su misteriosa muerte es elevado cerca de Dios, enni motawaffika wa rafiuka ilayy. Jesús en el Corán casi siempre se presenta como Isa ibni Maryam, (Jesús hijo de María).

Valga todo esto para que unidos musulmanes y cristianos, en el modelo de María, siendo todos creyentes, que trabajemos y cooperemos para lograr la unidad de la familia humana, creada y amada por Dios.