La parroquia de San Juan el Real de Calatayud acogió el pasado 30 de octubre una Eucaristía de acción de gracias por los veintiún años de dedicación de Lola Esteras a Cáritas Diocesana de Tarazona. La celebración, presidida por el obispo, Mons. Vicente Rebollo, reunió a sacerdotes, familiares, amigos, voluntarios, colaboradores y representantes de la entidad, que quisieron acompañarla y expresar su reconocimiento por tantos años de servicio.
Durante la homilía, el obispo puso de relieve la entrega generosa de Lola y su compromiso con la Iglesia universal y diocesana, especialmente a través de Cáritas. Una trayectoria que, como recordó, no se limita a estos veintiún años, sino que forma parte de un camino de servicio que la ha llevado a participar en diferentes iniciativas eclesiales.
Entre ellas, Mons. Vicente Rebollo recordó su vinculación con la misión diocesana de Cochabamba y su colaboración en el proyecto de Aparecida de Añón. Experiencias y responsabilidades distintas, pero unidas por una misma actitud: la disponibilidad para ponerse al servicio de los demás y responder a las necesidades de cada momento.
Más allá de los cargos y las tareas desempeñadas, el obispo quiso destacar el valor de una entrega perseverante, vivida desde la sencillez y la fidelidad a la misión recibida en el bautismo. Una forma de entender el compromiso cristiano que ha marcado la trayectoria de Lola y su colaboración con la vida de la Iglesia.
La celebración tuvo también un carácter especialmente emotivo. Durante el acto, Lola recibió varios recuerdos conmemorativos en reconocimiento a su dedicación, en un gesto de gratitud compartido por todos los presentes.
La jornada concluyó con un ágape fraterno, un espacio de encuentro y convivencia que puso el broche final a una celebración en la que la comunidad diocesana quiso dar gracias por veintiún años de entrega, compromiso y servicio.
