El pasado 9 de mayo el papa Francisco publicó la Bula de convocatoria del próximo Jubileo ordinario de 2025.El Jubileo ha sido siempre un acontecimiento de gran importancia espiritual, eclesial y social en la vida de la Iglesia. Desde que Bonifacio VIII lo instituyese en 1300, el pueblo fiel de Dios ha vivido esta celebración como un don especial de gracia, expresión plena de la misericordia de Dios.

La Bula de convocatoria del Jubileo 2025 empieza con estas palabras: “«Spes non confundit», «la esperanza no defrauda» (Rm 5,5). Bajo el signo de la esperanza el apóstol Pablo infundía aliento a la comunidad cristiana de Roma. La esperanza también constituye el mensaje central del próximo Jubileo, que según una antigua tradición el Papa convoca cada veinticinco años. (…) Que pueda ser para todos un momento de encuentro vivo y personal con el Señor Jesús, «puerta» de salvación (cf. Jn 10,7.9); con Él, a quien la Iglesia tiene la misión de anunciar siempre, en todas partes y a todos como «nuestra esperanza» (1 Tm 1,1)”. El papa Francisco ha elegido para este Jubileo del año 2025 el título de «Peregrinos de la esperanza», porque está convencido de que, el mundo en general, y los creyentes en particular, estamos necesitados de esperanza. Este Año Jubilar, que comenzará el próximo 24 de diciembre, tiene que ser para todos un año de gracia, un año de conversión personal, pastoral y estructural, que nos lleve a cada uno a valorar, desde su propia vocación, si está viviendo con esperanza el encargo de Cristo de ser agente de evangelización, discípulo misionero, en este momento histórico en que vivimos. 

Este Jubileo esta en continuidad con el último Jubileo ordinario (año 2000) y con el Jubileo extraordinario de la Misericordia (2015). En esta ocasión se abre de nuevo la Puerta Santa para ofrecer la experiencia viva del amor de Dios, que suscita en el corazón la esperanza cierta de la salvación en Cristo. “Al mismo tiempo, este Año Santo orientará el camino hacia otro aniversario fundamental para todos los cristianos: en el 2033 se celebrarán los dos mil años de la Redención realizada por medio de la pasión, muerte y resurrección del Señor Jesús. Nos encontramos así frente a un itinerario marcado por grandes etapas, en las que la gracia de Dios precede y acompaña al pueblo que camina entusiasta en la fe, diligente en la caridad y perseverante en la esperanza (cf. 1 Ts 1,3)”. (Francisco, Bula convocatoria, 6). 

En nuestra diócesis se están programando distintas peregrinaciones y actos que se irán comunicando en los próximos meses para poder vivir este Jubileo como auténticos peregrinos de la esperanza. De momento os animo a preparar este Jubileo como nos ha pedido Francisco: “Os pido intensificar la oración para prepararnos a vivir bien este acontecimiento de gracia y experimentar la fuerza de la esperanza de Dios. […] Un año previo de preparación al Jubileo dedicado a redescubrir el gran valor y la absoluta necesidad de la oración en la vida personal, en la vida de la Iglesia y del mundo”. (Ángelus, 21 de enero de 2024).