¡Gracias Don Paco!

Desde hace unas semanas don Julio Marín es el nuevo Ecónomo de nuestra diócesis de Teruel y Albarracín, sustituye a don Francisco Domingo, quien ha ejercido una gran labor durante tres décadas al frente de la administración de esta casa.

Agradeciendo todos sus esfuerzos, don Antonio Gómez Cantero, nuestro Obispo, ha publicado esta carta a don Paco:

La diócesis, como la casa de una gran familia, debe tener una persona que administre sus bienes, que haga previsiones, que ahorre para los imprevistos. Es una tarea que no sólo exige mucho trabajo, sino también tensión.

Don Francisco Domingo, lleva en nuestra diócesis 30 años desempeñando la tarea de administrador de la casa. Don Paco, como le llama todo el mundo, pasa horas ante el ordenador, incluso cuando los demás descansamos; recibe a muchas personas durante el día; entra y sale, con papeles, al cabo de la mañana y la tarde por las puertas del obispado; visita despachos; queda a tomar un café para hablar de algún asunto con alguien interesado; recibe al personal trabajador ya sea del colegio de las Viñas, como de la residencia del Seminario, o de aquí, la casa que acoge las oficinas diocesanas.

No es fácil su labor, ni siempre se comprende en su justa medida. Como he dicho antes, también exige una cierta tensión y más ahora que es tiempo de vacas flacas y vemos con no demasiado optimismo el futuro económico de nuestra diócesis. Es ahora cuando le he pedido que se jubile y pase el relevo a un nuevo ecónomo. Ha aceptado con serena obediencia, y ha estado ayudando, hasta hace pocos días, al nuevo sustituto.

Querido don Paco, muchas gracias por su tarea, treinta años es toda una generación. Muchas gracias por los desvelos por el bien de la diócesis. Muchas gracias por las horas y horas dando vueltas a papeles llenos de números (a muchos nos sería imposible) y cuadrando cifras. Muchas gracias por las aportaciones pensando en el futuro.

Gracias por estar aquí. En nombre propio y en el de la diócesis, aunque sé que quieres pasar desapercibido, pienso que es de justicia ser agradecidos.