El Seminario de Zaragoza celebra estos días su tradicional convivencia vocacional, una experiencia dirigida a jóvenes que desean profundizar en su fe y conocer más de cerca la vocación, poniendo especial foto en la vocación sacerdotal. En esta edición, el encuentro se está desarrollando en el Valle de Arán, un entorno privilegiado que invita a la convivencia, la oración y la reflexión.
La convivencia reúne al arzobispo de Zaragoza, cuatro sacerdotes de la diócesis, diez seminaristas y catorce jóvenes participantes, que comparten unos días de formación, fraternidad y actividades en común. Como parte del programa, han hecho excursión a Aguas Tuertas, una ruta mariana por las iglesias románicas del Valle de Boíuna y realizarán una peregrinación a la iglesia de Santa María de Taüll, uno de los templos románicos más emblemáticos del Pirineo, donde vivirán un momento especial de oración y encuentro.




