El obispo de Tarazona, Mons. Vicente Rebollo, ha presidido la eucaristía que se ha celebrado en la Residencia «Hogar Doz» de Tarazona en homenaje al que ha sido su capellán durante los últimos 15 años, don José María Gutiérrez.

Los residentes y los trabajadores han querido agradecer así la labor que ha realizado don José María durante este tiempo y, a la vez, dar la bienvenida al que va a ser desde ahora el capellán, don Antonio Latorre.

Durante la homilía, don Vicente ha destacado el amor que reciben los residentes de Dios y de sus familiares, así como de los trabajadores que día a día están con ellos, de la propia diócesis y de las instituciones. El obispo les ha recordado que son hijos de Dios, que forman una gran familia y les ha animado a rezar como una forma de sentir al Señor cerca.

Al final de la eucaristía, se le ha entregado una placa a don José María en medio de un fuerte aplauso. Por su parte, el sacerdote se ha despedido con unas palabras de agradecimiento en las que no ha olvidado a nadie: a las trabajadoras que se han preocupado de que haya un espacio religioso en el centro porque muchos usuarios lo demandaban, a las que se ocupaban de que no faltara ningún detalle y a los residentes que le han ayudado en su tarea de celebrar misa, ejerciendo de monaguillo o realizando las lecturas y cantando. También ha tenido unas palabras especiales para una de las residentes que va a cumplir en unos meses 100 años y a la que le ha pedido fortaleza para poderlo celebrar juntos.

Tras la misa, el obispo ha bendecido las instalaciones del centro recientemente reformadas.