La Delegación de Apostolado Seglar de la Diócesis de Tarazona ha puesto en marcha este curso 2021/22 una nueva experiencia de formación para seglares.

Se trata de un Centro de Formación Diocesano con sede en Tarazona y Calatayud, pero que, gracias a las nuevas tecnologías, podrá ser accesible desde cualquier lugar de la Diócesis. Tras el Congreso Nacional de Laicos de 2020, nos dimos cuenta de que uno de los puntos clave donde había que insistir era en la formación. Una formación sistemática, ordenada y con un acompañamiento personal por parte de los profesores.

Las cuatro claves del centro son: formación, espiritualidad, acompañamiento y testimonio.
Estos cuatro pilares pretenden lograr que el centro no sea un mero espacio académico, sino un lugar donde conocer, profundizar y compartir la fe que profesamos.

La finalidad no es tener “eruditos teológicos”, sino que los alumnos tengan un encuentro y una experiencia personal con el Señor, que los impulse a dar testimonio en su día a día de lo que han visto, creído y vivido.

El profesorado está formado en su mayoría por personal seglar, aunque también los mismos sacerdotes de la diócesis impartirán clases.

Los profesores son médicos, psicólogos, teólogos, maestros, historiadores, profesores de universidad, lo que permitirá poder tener una comprensión amplia y profunda de las distintas asignaturas que se impartan.El inicio de las clases está previsto que sea en febrero. Para poder ofrecer el mejor servicio posible, es neceario saber cuántos seglares están interesados en asistir al centro, bien presencialmente o por videoconferencia.

Para tal fin es necesario rellenar una ficha que se puede descargar en la página web de la Diócesis (www. diocesistarazona.org) y enviarla al correo [email protected], antes del 22 de diciembre. De esta manera, podremos organizar los temas y los horarios a lo largo del mes de enero para tenerlo todo listo y poder iniciar las sesiones en febrero.

Ponemos este proyecto bajo la protección de la Virgen, Sede de la Sabiduría, para que dé muchos frutos, y la Iglesia siga creciendo en laicos formados y testigos de su fe.