Cáritas Diocesana de Huesca ha presentado su Memoria 2025 y la campaña del Día de la Caridad «Elige amar. Elige comunidad», con la que se suma a la celebración del Corpus Christi. La entidad acompañó durante el pasado año a 2.575 personas pertenecientes a 1.438 hogares de la Diócesis de Huesca, poniendo de manifiesto la importancia de fortalecer los vínculos comunitarios frente a la soledad, la desigualdad y la exclusión social.
La presentación tuvo lugar en el salón del Tanto Monta del Museo Diocesano de Huesca. En un contexto marcado por las guerras, el individualismo y la creciente polarización social, la campaña invita a redescubrir la fraternidad como motor de transformación y esperanza.
Como novedad, Cáritas Huesca ha preparado la exposición «Elige comunidad», que podrá visitarse en la Diputación Provincial de Huesca del 9 al 30 de junio. La muestra recoge fotografías, testimonios de personas participantes y voluntarias, colaboraciones empresariales, trabajos realizados en los talleres prelaborales, piezas de Comercio Justo y datos destacados de la Memoria 2025.
Más de 7.000 respuestas para acompañar situaciones de vulnerabilidad
Durante 2025, Cáritas Huesca ofreció 7.086 respuestas de apoyo y acompañamiento, destinando 227.078 euros a la cobertura de necesidades básicas de las personas atendidas. Las principales ayudas estuvieron relacionadas con la vivienda y la alimentación, mientras que cerca de 95.000 euros se dedicaron a becas formativas.
La entidad acompañó a personas procedentes de 65 nacionalidades diferentes. El 37 % se encontraba en situación administrativa irregular, circunstancia que dificulta el acceso a recursos básicos y derechos fundamentales. Entre las personas extranjeras atendidas, el 42 % procedía de países latinoamericanos, especialmente Colombia y Venezuela. También tuvieron una presencia significativa personas originarias de Marruecos y Senegal.
La edad media de las personas acompañadas fue de 35 años y el 57 % fueron hombres.
Formación, empleo e integración social
En el Programa Promocional participaron 244 personas a través de cursos de idioma, conocimiento del entorno, formación básica y actividades orientadas a favorecer la integración social. También se desarrollaron talleres de lectura, costura y nuevas iniciativas como «Piramitas», proyecto que utiliza el deporte como herramienta de salud emocional y cohesión grupal.
Asimismo, Cáritas continuó colaborando con CaixaProinfancia, acompañando a 69 familias y apoyando a 102 menores en su proceso educativo.
En el ámbito laboral, 580 personas participaron en el Programa de Empleo, donde se desarrollan talleres prelaborales de reciclaje textil, recuperación de madera y adquisición de competencias para el acceso al mercado laboral.
A través de la Agencia de Colocación Trobaempleo se consiguieron 185 inserciones laborales. Por su parte, la empresa de inserción Carinsertas realizó 27 contratos de inserción y continuó gestionando proyectos como las tiendas Moda Re y Trobada Muebles, el Café Bar L’Albahaca y el restaurante del Hogar de Personas Mayores de Huesca.
La vivienda, una preocupación creciente
Uno de los aspectos que más preocupa a Cáritas Huesca es el incremento de las dificultades para acceder a una vivienda digna. La entidad denuncia el aumento de los precios del alquiler, las situaciones de hacinamiento y la proliferación de realquileres de habitaciones en las que llegan a residir familias enteras.
Durante 2025, Cáritas acompañó a 504 personas en situación de sinhogarismo, una cifra muy superior a las 340 atendidas el año anterior.
Para responder a esta realidad, la entidad mantiene recursos como el Centro de Día Fogaril, un espacio de acogida, información y acompañamiento donde se facilita apoyo para gestiones básicas y se ofrece un pequeño servicio de desayuno y merienda. El centro registró una media de 24 usos diarios durante el pasado año.
Tejer comunidad para no dejar a nadie atrás
El director de Cáritas Huesca, José Antonio Torres, destacó durante la presentación que «elegir amar significa detenernos ante el sufrimiento de las demás personas, escuchar, acompañar y compartir. Elegir comunidad significa tejer vínculos, generar espacios de acogida y participación, y no dejar a nadie atrás».
La acción de Cáritas en la Diócesis de Huesca se sostiene gracias a una amplia red comunitaria formada por 13 equipos parroquiales y 10 puntos oficiales de acogida, desde los que se acompañó a 822 personas para cubrir sus necesidades y favorecer procesos de autonomía e integración.
Este trabajo conecta con el mensaje de los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social con motivo del Día de la Caridad, que invita a construir comunidades donde florezcan la amistad, el servicio y la atención a las personas más vulnerables.
Gracias a voluntarios, socios y donantes
Cáritas Huesca quiso agradecer especialmente la implicación de las 291 personas voluntarias y el apoyo de las 600 personas socias y donantes, así como de las entidades públicas y privadas que colaboran con su misión.
Además de la acción desarrollada en el territorio diocesano, la entidad destinó 15.286 euros a un proyecto de apoyo a población desplazada y de acogida en Burkina Faso, beneficiando a 5.460 personas. También canalizó donativos para diversas emergencias internacionales, entre ellas las de Gaza y Jerusalén, Birmania-Myanmar y Tailandia.
La Tienda de Comercio Justo y los distintos puntos de venta solidaria alcanzaron unos ingresos de 34.471 euros durante el pasado año.
Cómo colaborar
Cáritas Huesca recuerda que existen numerosas formas de colaborar con su labor: hacerse socio o socia, realizar donativos, participar como voluntario, comprar en sus tiendas solidarias, consumir en el Café Bar L’Albahaca, utilizar los servicios de Carinsertas o depositar ropa en los contenedores de recogida textil.
También es posible colaborar mediante legados y herencias solidarias o, en el caso de las empresas, incorporándose a la red de entidades colaboradoras.
La campaña «Elige amar. Elige comunidad» invita a toda la sociedad a construir fraternidad a través de gestos cotidianos de acogida, acompañamiento y solidaridad, recordando que, aunque no siempre podamos cambiar el mundo, sí podemos elegir cómo vivir en él.