Cáritas Aragón intensifica su lucha contra la pobreza

La entidad de la Iglesia católica atendió en el año 2017 a más de 25.000 personas e invirtió casi 13 millones de euros, gracias a la solidaridad de miles de aragoneses.

La recuperación económica no llega a todas las familias y la desigualdad se está enquistando en nuestra sociedad. Así se desprende de la memoria anual de Cáritas Aragón, que en 2017 atendió a 25.512 personas e invirtió un total de 12.972.180 euros en acciones de lucha contra la pobreza y la exclusión social. Aunque ha descendido ligeramente el número de servicios, precisa su presidente, Carlos Sauras, “el apoyo a familias en situaciones de emergencia se mantiene durante más tiempo y a través de diferentes programas, debido a su vulnerabilidad”.Esta situación explica el incremento de la inversión realizada, casi un millón de euros más que en el año anterior. “En general, han empeorado las condiciones de vida”, argumenta Sauras, quien se apoya en indicadores clave como la capacidad de consumo, vivienda, salud o aislamiento para hablar de una sociedad más desigual: “Diez años después del comienzo de la crisis y cuatro años después de su punto de inflexión, existe un mayor distanciamiento entre los que tienen una participación social integrada y quienes se encuentran muy lejos de ellos, en la exclusión”.

Trabajadores pobres

En esta línea, Jesús Luesma, secretario técnico de Cáritas Aragón, asegura que “los ricos son cada vez más ricos y los pobres, cada vez más pobres”, fruto de una desigualdad arraigada que agrava las situaciones de las personas acompañadas. Además, se mantiene el fenómeno de los “trabajadores pobres”, a quienes no les basta un empleo para llegar a fin de mes.

Dado que la puerta del mercado laboral sigue cerrada para muchas personas, en especial a los mayores de 45 años y a los parados de larga duración, Cáritas ha intensificado su programa de empleo. “Casi tres mil personas han participado en formación e inserción sociolaboral y, de ellos, casi mil han accedido a un empleo”, apunta Sauras con esperanza, consciente de que “una parte significativa de quienes acuden a Cáritas se encuentran en una situación personal muy débil”.El servicio de las Cáritas aragonesas en los diversos campos de la actividad sociocaritativa es posible gracias a 2.733 voluntarios y 270 técnicos. En cuanto a la dotación económica, el 75% de los fondos provienen de financiación privada (socios, donantes, empresas, etc.) y un 25% de organismos públicos.

Un mundo por construir

El compromiso de Cáritas es un signo visible del amor de Dios hacia los más descartados. Con la misión de construir una sociedad mejor y ser testimonio de Cristo, esta organización de la Iglesia católica está presente hasta en las zonas más despobladas de la Comunidad Autónoma.

“Acompañamos a cada persona poniendo en el centro su historia, su vida y sus deseos”, recoge la memoria del último año, en la que Cáritas se compromete a seguir defendiendo los tres ámbitos del desarrollo integral: necesidades básicas, sentido de la existencia y participación social.