Las Cáritas diocesanas de Aragón han inaugurado en el Paseo de la Independencia de Zaragoza la exposición “Mientras haya personas, hay esperanza”, una iniciativa conjunta que podrá visitarse hasta el 6 de abril gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza.
La muestra tiene como objetivo acercar a la ciudadanía la realidad social de muchas personas que viven situaciones de vulnerabilidad en Aragón, al tiempo que visibiliza la labor de escucha, acompañamiento, apoyo y transformación social que Cáritas desarrolla en todo el territorio.
El acto de inauguración ha contado con la presencia de D. Carlos Escribano Subías, arzobispo de Zaragoza; D. Ángel Pérez Pueyo, obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón y coordinador de Cáritas Aragón-La Rioja; y D.ª María Ángeles Oros Lorente, consejera de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, junto a los directores y secretarios generales de las seis Cáritas diocesanas de la comunidad: Barbastro-Monzón, Huesca, Jaca, Teruel y Albarracín, Tarazona y Zaragoza.
Durante su intervención, Mons. Ángel Pérez Pueyo ha agradecido la labor constante que Cáritas realiza en todos los niveles -voluntariado, equipos parroquiales, profesionales y colaboradores- y ha destacado el valor de esta exposición como una oportunidad para mostrar a la sociedad el camino de ayuda y acompañamiento que se desarrolla cada día desde las distintas Cáritas diocesanas.
Por su parte, Carlos Gómez Bahillo, presidente de Cáritas Aragón-La Rioja, ha subrayado que la exposición refleja el compromiso de Cáritas con el territorio y con las personas más vulnerables. Gómez recordó que la entidad trabaja siempre al lado de la gente, especialmente de quienes más lo necesitan, y ha apelado a la responsabilidad colectiva en un contexto económico aparentemente favorable: “En un momento en el que las cifras macroeconómicas son buenas, es necesario que la riqueza se redistribuya y llegue realmente a quienes más lo necesitan”.
La exposición propone un recorrido visual y testimonial por diferentes realidades sociales presentes en Aragón: situaciones de pobreza, exclusión residencial, precariedad laboral, soledad o dificultades de acceso a derechos básicos. A través de paneles, historias y datos, invita a mirar de frente estas realidades y a descubrir también los caminos de esperanza que nacen cuando la sociedad se implica.
Con esta iniciativa, las Cáritas aragonesas quieren generar conciencia social y promover una cultura de encuentro y solidaridad, recordando que detrás de cada situación de dificultad hay una persona, una historia y una dignidad que merece ser acompañada. Porque, como recuerda el lema de la muestra, mientras haya personas, hay esperanza