El domingo primero de mayo, Día de la Madre, la ciudad de Borja celebró la fiesta de su Patrona, Ntra. Santísima Madre la Virgen de la Peana.

Por la mañana, antes de la celebración de la eucaristía, tuvo lugar la ofrenda de flores donde multitud de borjanos depositaron a los pies de la Virgen de la Peana sus peticiones y súplicas realizando un manto de flores.

La eucaristía estuvo presidida por obispo de la diócesis, Mons. Vicente Rebollo Mozos, y concelebrada por uno de los párrocos, don José María Sánchez. La celebración fue cantada por la  «Coral Vientos del Pueblo» de Borja, bajo la dirección de Esmeralda Jiménez Ferrández y al órgano D. Eduardo Gregorio Val.

Don Vicente ánimo a los hijos e hijas de Borja a imitar a la Virgen y a no dejar de lado el amor a los hermanos, del mismo modo al que nos ama nuestro Señor Jesucristo.

El Rosario de Cristal, que se celebra por la tarde, no pudo salir a la calle por motivos climatológicos. Previamente a la salida, se rezó el segundo día de la Novena y los Gozos de de D. José Preciado y D. Justo Blasco, que fueron interpretados por la «Coral Vientos del Pueblo». Aunque finalmente no se salió en procesión con la Virgen, los borjanos no dejaron de proclamar sus vivas a la Virgen de la Peana en el interior de la Colegiata de Santa María.

Fue una triste decisión, pero necesaria ante la intestabilidad del tiempo. Sin embargo, los portadores de la Virgen realizaron la entrada en el templo de la misma manera que se hace cuando el Rosario se reza. Fue seguida por los niños y niñas que han recibido la Primera Comunión. Los borjanos, emocionados y entre aplausos, contemplaron la belleza de la imagen de la Virgen, cuyo corazón conserva las súplicas y necesidades de sus fieles hijos de Borja.

El obispo de Tarazona puso el broche final a la celebración que, acompañado por un nutrido grupo de sacerdotes diocesanos, aclamaron a la Virgen y felicitaron a los borjanos por la fe y devoción que sienten hacia la Virgen de la Peana y pidieron por que esta fe se siga transmitiendo de generación en generación.