Barbastro-Monzón ha dado inicio oficialmente a las celebraciones del octavo centenario de la Pascua de San Francisco de Asís (1226-2026), una efeméride que une a la comunidad local con la apertura internacional celebrada simultáneamente en la Porciúncula italiana. Aquí, el Monasterio de las Hermanas Pobres de Santa Clara de Monzón se llenó de fieles para acoger, el sábado día 10, la conferencia de su abadesa, sor Alegría Zarroca, y la solemne eucaristía presidida por nuestro obispo, arranque de las actividades que acercarán la figura y obra del «Poverello» a toda la sociedad.
Porque san Francisco, como subrayó Mons. Ángel Pérez Pueyo en su homilía, legó «una vida convertida en Evangelio vivido», subrayando su capacidad para hablar a través de los siglos con una fuerza que atraviesa fronteras. El obispo definió al santo como un «profeta para todos los tiempos» y destacó su fidelidad radical a Jesucristo, fidelidad que compartió con santa Clara.
Dirigiéndose a las Hermanas Pobres del Monasterio de la Inmaculada afirmó que «vuestra vida en Monzón es una presencia viva de la intuición de Francisco y Clara: una Iglesia que no se apoya en el poder, sino en la oración; no en la posesión, sino en la pobreza confiada; no en el protagonismo, sino en la entrega escondida».
Celebrar estos ochocientos años, añadió con Ángel, es preguntarnos hoy «¿qué significa ser franciscano —o vivir en espíritu franciscano— en el siglo XXI?». Entre las respuestas apuntó: vivir con menos para amar más, escuchar antes que imponer, cuidar la casa común, construir paz donde hay herida y volver una y otra vez al Evangelio.
El día 4 de cada mes
Este VIII Centenario desarrollará una programación a lo largo de todo el año, con actos tanto de carácter litúrgico como cultural, histórico, musical e, incluso, teatral. Cada día 4 de mes (recordando su fiesta litúrgica el 4 de octubre) habrá conferencias o celebraciones con diferentes participantes.
También se prepara un recital con canciones basadas en los escritos originales del santo, una colección de estampas conmemorativas y una charla histórica sobre la relevancia de la antigua comunidad franciscana en Monzón. En este sentido, cabe recordar la importancia del antiguo convento de franciscanos de Monzón (actual Conservatorio), de donde surgieron frailes conocidos por su santidad y erudición teológica.





