La diócesis de Teruel y Albarracín celebrará el próximo lunes, 22 de junio, una jornada de acción de gracias y fraternidad sacerdotal con motivo de las Bodas de Plata Sacerdotales de don Francisco Miguel Lázaro Reyes, quien conmemora sus veinticinco años de ministerio al servicio de la Iglesia.
La celebración tendrá lugar en el Colegio Diocesano Las Viñas de Teruel y contará con la participación del obispo de Huesca y Jaca, P. Pedro Aguado, cuya presencia ha sido acogida con especial gratitud por parte del presbiterio diocesano.
La jornada comenzará a las 11:00 horas con la acogida de los participantes. A continuación, a las 11:30 horas, monseñor Pedro Aguado ofrecerá una reflexión bajo el título «Sinodalidad en salida, comunión de utopías», una propuesta que invita a profundizar en el camino de comunión y misión que vive actualmente la Iglesia.
Posteriormente, a las 12:30 horas, tendrá lugar un homenaje al sacerdote, don Francisco Miguel Lázaro Reyes, como reconocimiento a sus veinticinco años de entrega pastoral. La celebración culminará a las 13:00 horas con la Eucaristía de acción de gracias y, seguidamente, a las 14:00 horas, con una comida fraterna.
Desde la diócesis de Teruel y Albarracín queremos vivir esta jornada con espíritu de gratitud y cercanía, acompañando con cariño a don Francisco Miguel en este significativo aniversario sacerdotal. Será también una oportunidad para fortalecer los lazos de fraternidad entre los sacerdotes y agradecer la presencia del obispo de Huesca y Jaca en este encuentro festivo.
Francisco Lázaro nació el 15 de febrero de 1970 en la localidad de Alcañiz. Licenciado en derecho fue ordenado sacerdote en octubre de 2001. Ha ejercido su labor pastoral en las unidades parroquiales de Albarracín, Terriente, Rubielos de Mora y Calamocha entre otras. Ha sido además capellán de las Dominicas de Albarracin, delegado episcopal de Pastoral Juvenil y de Pastoral Vocacional.
Con alegría y esperanza, la Iglesia que peregrina en Teruel y Albarracín se une para dar gracias a Dios por el ministerio de don Francisco Miguel Lázaro Reyes y por el testimonio de fidelidad que representan estos veinticinco años de servicio sacerdotal.
