Opinión

Antonio Aguilera

Hacia una Iglesia Sinodal

¿Qué puede hacer un grupo sinodal?

20 de abril de 2026

Supongamos que en una parroquia hay un grupo que estudia el Sínodo y está convencido de que ha llegado la hora de los laicos. Después de haber leído y reflexionado sobre el Documento final se pregunta ¿y ahora qué podemos hacer para que nuestra parcela de Iglesia se actualice, se ponga en consonancia con nuestra feligresía y ésta con el evangelio? ¿Qué podemos hacer los laicos que no se esté haciendo?

En primer lugar hacer un pequeño y somero estudio del público asistente a las celebraciones comunitarias, especialmente a las  misas. Eso nos dará una idea de sus carencias y de sus fortalezas. Se puede realizar a modo de encuesta o de viva voz entre los conocidos.

En segundo lugar creo que es conveniente que, con papel y lápiz hagamos una lista de actuaciones en las que sólo interviene el sacerdote y podría delegar en un laico sin inmiscuirse en el ejercicio del ordenado.

En tercer lugar hablar, invitar al sacerdote a una de las reuniones del grupo, exponerle aquellos aspectos que veáis más fáciles de asimilar y adoptar. A continuación toca escuchar con el espíritu abierto a comprender las razones del invitado.

Y ya estamos metidos de lleno en la conversación en el espíritu que nos ha enseñado el Sínodo como método para llegar a una decisión de todos en función de nuestra misión evangelizadora. Con el Documento Final en la mano no será difícil abrir puertas y ventanas a una realidad eclesial que necesita la colaboración responsable de todos.

Todo menos quedarse de brazos cruzados esperando que sea la jerarquía la que nos mande y dirija como viene haciendo desde siempre con las consecuencias que esa actitud tiene en nuestra sociedad actual.

Siempre es bueno ponerse en contacto con otros grupos sinodales de la diócesis y tomar nota de los que ya han experimentado algunas propuestas. Animo a todos a desprenderse del sistema clerical, a no dejar pasar esta ocasión y pronto veremos a los laicos (hombres y mujeres) compartiendo las homilías y demás comentarios litúrgicos con el sacerdote y buscando entre todos el mejor consejo parroquial y acercando los ritos a la comprensión de los asistentes y decidiendo entre clérigos y laicos el programa pastoral más adecuado y abriendo los corazones a los más necesitados de nuestro entorno. Que el Espíritu nos guíe.

Este artículo se ha leído 42 veces.
Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas

31 marzo 2026
Este artículo se ha leído 42 veces.