La Procesión del Santo Encuentro protagoniza la noche del Miércoles Santo en Barbastro. Organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, congrega siempre a una multitud de fieles y vecinos en las calles del centro. A las 22:00 horas se abrieron las puertas de la iglesia de San Francisco, para rezar la segunda estación del Viacrucis a las puertas del templo y acompañar la salida de los pasos de «Jesús Nazareno», «La Virgen de la Amargura» y «La Verónica»
Este año, la procesión presentó una ligera modificación en su estructura, con la marcha de la Sección de Instrumentos tras el Nazareno y antes de la Amargura, en un itinerario que discurre por el puente peatonal de San Francisco y la Plaza Diputación antes de enfilar la calle General Ricardos en dirección al Paseo del Coso.
Allí, a la altura de Academia Cerbuna, se hace el silencio solo roto por el rimo de los tambores, testigos del encuentro entre el Hijo y su Madre que los portantes realzan haciendo bailar sus pasos. Tras el rezo de la cuarta y sexta estación del Viacrucis, José Luis Membrilla pone voz a una sentida jota, cuya letra resonó en el corazón de los presentes: «No hace falta ni el hablar, Madre e Hijo frente a frente. No hace falta ni el hablar, que en sus ojos hay consuelo y el dolor del caminar. Y el dolor del caminar, Madre e Hijo frente a frente.»
Tras este emotivo instante, la procesión retomó su marcha hacia la Santa Iglesia Catedral, donde finalizó en un ambiente de profundo recogimiento con la oración final de los nazarenos, a puerta cerrada. Barbastro se adentra en el Triduo Pascual, mostrando una vez más el fuerte arraigo de sus tradiciones y el compromiso de sus cofradías.






