Alma Mater Museum acoge del 13 de enero al 13 de marzo la exposición Retratos del Otro, un proyecto artístico y social que invita a repensar la mirada contemporánea sobre la diferencia, la vulnerabilidad y la dignidad humana. La exposición está comisariada por Santiago Martínez Ferrer y se enmarca dentro de la conmemoración del 25 aniversario de la Fundación Juan Bonal, entidad con la que el proyecto mantiene una estrecha colaboración.
En el «Espejo de la Iglesia en Aragón» de COPE entrevistamos a Melby Yojana, hermana de la Caridad de Santa Ana, quien nos cuenta sobre esta exposición que reúne una serie de relieves escultóricos que representan a personas con anomalías faciales o corporales de origen genético o congénito. A continuación, transcribimos la entrevista.
Rocío Álvarez: Melby, el título de la exposición: ‘Retratos del Otro, es muy sugerente, es interesante. ¿Por qué es tan necesario hoy en día pararnos a mirar al otro, especialmente cuando ese otro, pues tiene una apariencia que se sale, de lo que consideramos normal?
Melby Yohana: Bueno, es que el ‘Mirar al Otro’, el mirar a los ojos, a la cara, es un algo que se está perdiendo en este momento en nuestra sociedad. Todos vamos corriendo con la mirada, muchas veces en el móvil, sin mirar quién está en nuestro lado, quién viene al frente. Si ese ejercicio ya se nos ha perdido, pues mucho más, el de mirar al otro, diferente, diferente a mi canon que tengo de belleza, de estética, claro, aquello que no es grato a la mirada, pues de una otra manera tendemos a esquivar ¿no? la mirada a ese rostro, a esa persona, a esos ojos. Entonces es muy bonito y sugerente porque nos está invitando a vengan y vean, ¿no? Es también la invitación que Jesús hizo en su momento a sus discípulos, buenos siempre les dijo, bueno, quieren saber, pues, acérquense, vengan y Vean, lo que hay, ¿no? Entonces también es desde ahí ese ir y mirar.
R.Á.: Esta exposición se enmarca en las bodas de plata de la Fundación Juan Bonal, una fundación que pertenece a vuestra congregación. ¿Cuéntanos cuál es la labor de este centro?
M.Y.: Bueno, la Fundación Juan Bonal fue creada en el año 2000 para hacer causa y expresión de solidaridad, ¿no? De una u otra manera ha sido ese cauce, expresión de solidaridad para que las Hermanas de la Caridad de Santa Ana sostengan aquellas misiones en diferentes países, alrededor de unos 29 en el mundo, donde realizan su tarea, estos lugares donde pues es difícil llegar con aportes económicos, pues, muchas veces de los propios Estados. Entonces la Fundación, lo que hace es canalizar recursos de aquí, de identidades públicas, privadas, benefactores, colaboradores, pues, para seguir sosteniendo estos centros, pues, como tiene que ver lo de la discapacidad, por ejemplo, tercera edad, orfanatos, centros nutricionales. Pero también nos hemos ido especializando en todo lo que es cooperación al desarrollo, que empoderamos, sobre todo a la mujer, integralmente, no solamente generándoles un espacio para que puedan trabajar, sino, primero, toda una percepción de lo que es ella como mujer, que se valoren, que reconozcan, que puedan exigir sus derechos, y también, pues, que tengan una independencia económica. Eso es lo que pretendemos con los proyectos de cooperación al desarrollo, o sea, desarrollar aquellos lugares, entornos donde las hermanas tienen los centros.
R.Á.: Es una fundación que sensibiliza sobre aquellas misiones y recauda, digamos, para poder enviar recursos.
M.Y.: Sí, así es, o sea, todos nuestros proyectos, pues, están enfocados a restituir los valores y la dignidad de la persona. Persona con discapacidad, mujer, pues que está vulnerada en sus derechos, el niño que ha sido abandonado, o sea, todos hacen parte, pues, de esa solidaridad, de la Fundación Juan Bonal.
R.Á.: ¿De qué manera esta exposición se relaciona con la Fundación y resalta esa labor y esa misión?
M.Y.: La mayoría de rostros que encontramos para los que ya fueron y los que van a ir, que encuentran rostros, pues de niños, de adultos mayores, de mujeres, de hombres, son rostros, que son reales. O sea, son reales porque están en algún centro nuestro, puede ser en la India, puede ser en Filipinas, puede ser en América. Entonces, son centros que la fundación, pues, apoya económicamente.
R.Á.: En el texto de la exposición se dice que: cada retrato es una posada, es una imagen muy evangélica. ¿Quiénes son hoy esas personas que buscan posada en nuestra sociedad y no la encuentran?
M.Y.: Bueno, pues, posada ahora, pues, está toda la situación de migración fuerte en todo el mundo, pero también son estas personas con discapacidad, ¿no? Que por alguna situación tienen una malformación, pues, en su cara, en su cuerpo, muchas veces, pues, es genética, congénita, entonces, ellos, pero también es los descartados, ¿no? Que hablaba el Papa Francisco, la gente, pues, que no tiene recursos económicos. Entonces, ya son descartados, pues, de todo lo que es el mercado, ¿no? Y no tienen con qué comprar, pues, no hacen parte. La mujer sigue siendo otra que busca esa posada, que busca esa acogida, la niña, el niño que, pues, eso que no tiene acceso a la educación, que, que constantemente, se le están vulnerando sus derechos, el adulto mayor, solo, abandonado, porque ya no es útil por decirlo así, perdóneme en la expresión, pues, para, para esta sociedad de consumo, para producir, ¿no? Todos estos son rostros de, pues, que nos están llamando a la puerta y están, están queriendo que los acojamos.
R.Á.: Esta exposición no es solo para ir a ver, allí, a Alma Mater Museum, sino también para participar, porque tenéis previstos, talleres, actividades. Háblanos un poquito de ellos.
M.Y.: Sí, tenemos tres talleres, el primer taller va a ser, pues, el día de mañana, 24, vamos a tener un taller en la mañana y otro taller en la tarde, la mañana va a ser para niños, de 11:00 a las 13:00 hrs, pues, tenemos un cupo, pues, entre 7 y 20 participantes, ¿no? Es un taller que se llama, pues: Enfocando y es a partir del trabajo con diferentes texturas, pues, aprender a reconocer esa diversidad y esa diferencia. Y el taller, pues, en la mañana, es para niños y en la tarde, para adultos mayores, así que están, pues, todos invitados, pues, el coste, pues, es el coste que tiene a la entrada al museo.
R.Á.: Luego hacéis una pregunta valiente, ¿no? En lo que es el programa de la exposición, que, si el cuidado puede convertirse en una forma de resistencia social, en un mundo tan acelerado, además, como decía, a veces, tan egoísta, ¿no? Lo comentabas al principio, ¿cuidar es hoy un acto revolucionario?
M.Y.: Totalmente, un acto revolucionario, porque me invita, primero, a mí, a salir de mí ego, para encontrarme con el otro, ¿no? Para estar atento, atenta a sus necesidades. Necesidades muchas veces, de escucha, de cercanía, de apoyo, pero también, pues, sus necesidades normales que tenemos los seres humanos de descubrir, pues, de la sed, el hambre, del vestuario, ¿no? Entonces, claro que es un acto revolucionario, porque siempre que hablamos de cuidado, me saca para ir al encuentro del otro y de la otra, diferente o no diferente, pues, ahí está, ¿no? Y luego, pues, que estamos muy nuestra sociedad está, nos invita siempre a ensimismarnos ¿no? Entonces, es la selfie, entonces, esto es el mundo de la selfie, entonces, nunca estamos en redes sociales, tristes o molestos, siempre estamos mostrando nuestra mejor cara, cuando muchas veces no lo es así.
R.Á.: La exposición va a estar hasta las 13 de marzo, en el horario del museo, ¿a quién invitarías Melby, especialmente, para que se acerque a ver estos retratos?
M.Y.: A ver, yo invitaría las familias, las familias con sus niños, porque yo creo que está esta exposición, nos llama, pues, eso, a salir de nosotros mismos, y ese encuentro de los niños, pues, con estos rostros diferentes, con esta otra realidad que muchas veces no la conocen, porque estamos presentándoles siempre lo mejor, facilitando, que está muy bien, cuidarlos y darles lo mejor, pero a veces se nos olvida mostrarles a los niños esa parte de la vulnerabilidad, ¿no? Y que todos en algún momento en nuestra vida somos vulnerables, cuando perdemos a un ser querido, cuando nos hemos quedado sin empleo, cuando tenemos un familiar enfermo, o sea, son momentos donde todos somos vulnerables y se nos olvida. A veces pensamos que la vulnerabilidad es porque tengo alguna discapacidad física o intelectual, o que ya soy una persona mayor.
R.Á.: Pues Melby, gracias por recordarnos, que la fragilidad del otro en realidad es un espejo también de la nuestra, invitamos a todos a visitar ‘Retratos del Otro’ y a conocer la labor de la Fundación Juan Bonal en su 25 aniversario, una oportunidad sin duda para cambiar nuestra forma de mirar. Gracias, Melby.
M.Y.: Muchas gracias por la invitación y estamos todos invitados a visitar la exposición y a dejarnos contagiar por esa mirada hacia el otro, sensible y vulnerable, que también nos invita eso a mirar nuestras propias vulnerabilidades.