El pasado sábado 24 de enero, la Casa de la Iglesia en Barbastro acogió una nueva sesión del Consejo Pastoral Diocesano. La jornada, que comenzó con un café fraternal y una oración preparada por el arciprestazgo del Somontano, sirvió para evaluar y marcar la hoja de ruta pastoral de la diócesis.
Uno de los puntos centrales del orden del día fue la evaluación del pulso de las unidades pastorales. El Consejo subrayó la necesidad de consolidar el funcionamiento de los equipos sacerdotales y laicales, así como la coordinación de los animadores y ministros extraordinarios de la comunión.
Bajo el lema «Por una iglesia sinodal: comunión, participación, misión», el Consejo presentó el plan de trabajo para la implementación del Sínodo que se extenderá durante todo este año. Se compartieron métodos de discernimiento y doce temas prácticos para profundizar en la sinodalidad.
Los miembros del Consejo aportaron información clave sobre sus respectivas áreas, respondiendo a cuestiones sobre la creación de grupos sinodales y las formas de acompañamiento y coordinación de este proceso en cada unidad pastoral.
La dimensión social de la Iglesia también tuvo un espacio destacado con la exposición del Informe FOESSA. Se detallaron las presentaciones que se realizarán próximamente en la diócesis para dar a conocer la realidad de la exclusión y la caridad en nuestro entorno.
Finalmente, tras tratar informaciones sobre una encuesta sociodemográfica que se pretende realizar, el obispo, Mons. Ángel Pérez Pueyo, clausuró la sesión con sus palabras de aliento a los delegados y miembros del consejo.