El Centro de Escucha de la Diócesis de Teruel y Albarracín, protagonista en La Linterna de la Iglesia de COPE

Diócesis de Teruel y Albarracín
17 de enero de 2026

El pasado viernes, el programa La Linterna de la Iglesia de COPE emitió un reportaje de la periodista Ana Medina dedicado al futuro Centro de Escucha de la Diócesis de Teruel y Albarracín, una iniciativa que nace como compromiso diocesano en el marco del Jubileo de la Esperanza.

El espacio radiofónico puso el acento en la importancia de la escucha como herramienta fundamental en la vida cristiana, subrayando que este término aparece hasta 19 veces en el Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad. Escuchar, tal como se destacó en el programa, es un auténtico arte que nos ayuda a sentirnos hermanos, a acompañarnos en el dolor y a afrontar juntos las dificultades de la vida.

El Centro de Escucha, que comenzará su actividad previsiblemente esta próxima Pascua, ofrecerá atención gratuita a personas que atraviesan situaciones de sufrimiento como el duelo por la pérdida de un ser querido, problemas de pareja o familiares, soledad, enfermedad o crisis personales. Su coordinador, Enrique Marco Iserte, explicó durante la entrevista que el objetivo es “crear un espacio donde quienes viven momentos complejos puedan encontrar un lugar de acompañamiento, desahogo y escucha, que les ayude a afrontar su realidad desde nuevas perspectivas”.

Este proyecto se integra en la Red de Centros de Escucha San Camilo, formada ya por más de cuarenta centros y una unidad móvil de intervención en duelo, coordinados por el Centro de Humanización de la Salud de los religiosos camilos. Valentín Rodil, psicólogo responsable de la unidad móvil, destacó en el programa que la Iglesia, a través de estas iniciativas, “se convierte en una oreja samaritana que acompaña a los heridos del camino, especialmente a quienes sufren soledad, crisis vitales o duelos profundos”.

El reportaje también puso de relieve la formación específica que están recibiendo los voluntarios, con el fin de ofrecer un servicio responsable, seguro y profesional. “No se trata de aconsejar ni de predicar, sino de ayudar a las personas a desenredar los nudos de su vida desde sus propias decisiones”, señaló Rodil.

Enrique Marco recordó además que vivimos en una sociedad marcada por “soledades no elegidas y dolores que no siempre se pueden compartir”, por lo que el Centro de Escucha quiere ser un espacio cristiano de encuentro, compasión y acogida, donde las personas puedan sentirse escuchadas sin juicio.

El programa concluyó subrayando que, aunque aprendemos a hablar y a escribir, nadie nos enseña a escuchar, siendo esta una de las habilidades más terapéuticas y profundamente cristianas. Una escucha atenta, confidencial y empática que se convierte en verdadero signo de la cultura del encuentro que promueve la Iglesia.

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