Juan tomó partido por Jesús

Pedro Escartín
17 de enero de 2026

Un café con Jesús. Flash sobre el Evangelio del II domingo del tiempo ordinario – A – (18/01/2026)

El párroco nos ha recordado que el domingo pasado cerrábamos el tiempo de Navidad con el Bautismo de Jesús. Cuando Jesús salió del agua, bajó el Espíritu sobre él y una voz celeste dijo: «Ese es mi hijo amado en quien me complazco». La liturgia vuelve hoy al Tiempo Ordinario, que nos llevará a contemplar a Jesús tomando el testigo de manos del Bautista, después de que Juan fuera arrestado por Herodes. Pero antes, dio testimonio de que Jesús es no sólo el “Cordero”, sino el “Hijo de Dios”, según hemos escuchado en el Evangelio (Jn 1, 29-34). A lo largo del Tiempo Ordinario descubriremos, paso a paso, la personalidad de Jesús, su predicación y su misión entre nosotros. Al ver que él entraba en la cafetería, me he alegrado y le he dicho:

– Después de haber escuchado lo que el Bautista dijo de ti, no sé si podemos tomar un café juntos como si fuéramos colegas…

– Y ¿por qué no podemos saborear los dos juntos este apetitoso café? -ha reaccionado sorprendiéndome con su pregunta-.

– Porque me parece demasiado atrevido que un pobre hombre como yo tome un café mano a mano con el Hijo de Dios.

Me ha mirado con misericordia y me ha dicho:

– ¿No será que estás influenciado por los textos evangélicos que presentaron al Bautista acentuando solo su austeridad y penitencia? La penitencia es necesaria para hacer firme la conversión, pero sin olvidar la misericordia del Padre. Algunos cristianos de la primera generación, influidos por resabios gnósticos, distinguían entre alimentos puros e impuros y prohibían éstos últimos. Pablo les recordó que esa rigidez poco tenía que ver con la conversión del corazón. En su segunda carta a los de Corinto, les dijo: Comed todo lo que se vende en el mercado sin plantearos cuestiones de conciencia, porque ya comáis, ya bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios, dando gracias a Dios por ello (cf. 1 Co 10, 33ss).

– ¡Hacedlo dando gloria a Dios por ello!, qué norma tan sabia para conseguir que nuestra conducta sea recta y no se deje atraer por los criterios del mundo -he exclamado reconfortado-.

– Recuerda que os exhorté a vivir y a orar buscando a Dios con sinceridad, sin ostentación o para ser alabados por la gente como hacen los hipócritas. Estos no se toman en serio la conversión del corazón. El Reino de los cielos sufre violencia y a veces hay que hacerse violencia para acogerlo decididamente, pero algunos se comportan como unos niños desganados que, cuando sus amigos les dicen: vamos a jugar a hacer festejos, responden: no tenemos ganas de fiesta, y si les proponen jugar a hacer duelo dicen que eso no les gusta, y se quedan aburridos sin hacer nada…

– Y supongo que por eso añadiste: «Vino Juan, que ni comía ni bebía, y decís: ‘Tiene un demonio’.  Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís ‘Ahí tenéis a un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores’». No escuchaban a Juan, pero tampoco te escuchaban a ti.

– Así es; veo que vas entendiendo que hay que tomar partido. Juan tomó partido y proclamó que soy el Hijo de Dios, lo cual no impide que tome café contigo, que también recibiste la efusión del Espíritu en tu Bautismo, que te hizo hijo de Dios. Apuremos juntos nuestros cafés y volvamos al quehacer de cada día.

 

Lectura del santo Evangelio según san Juan (1, 29-34).
Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo.

Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

Palabra del Señor.

Este artículo se ha leído 56 veces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas