Nuestro delegado diocesano de Ecumenismo, Juan Alberto Vílchez, nos recuerda la celebración del Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos, que tendrá lugar del 18 al 25 de enero.
El lema de este año —«Un solo Espíritu, una sola esperanza» (cf. Ef 4,4)— nos ayuda a situarnos en lo esencial. La unidad de los cristianos no es, ante todo, una meta que alcanzar con nuestras fuerzas, sino un don que nace del Espíritu y que estamos llamados a acoger y cuidar. Él es quien nos une en una misma fe y sostiene la esperanza que compartimos todos los que creemos en Cristo.
Con motivo de su visita a Nicea a finales de 2025, el Papa León XIV recordaba la importancia de volver una y otra vez a la fe confesada en común desde los orígenes. El testimonio del Concilio de Nicea sigue siendo hoy una referencia fundamental para los cristianos, pues nos recuerda que lo que nos une es más profundo y más firme que aquello que todavía nos separa.
La oración por la unidad responde al deseo expreso del Señor, que pidió al Padre que todos sus discípulos fueran uno. Por eso, este empeño no es tarea de unos pocos, sino responsabilidad de toda la Iglesia. Como nos recuerda el Concilio Vaticano II, el compromiso por el restablecimiento de la unidad corresponde al conjunto del Pueblo de Dios.
Nuestro delegado nos invita a la celebración ecuménica diocesana tendrá lugar el jueves 22 de enero de 2026, a las siete de la tarde, en la parroquia de Santa Emerenciana. Una ocasión para encontrarnos, escuchar juntos la Palabra de Dios y expresar nuestro deseo de caminar hacia la plena comunión.
