Los sacerdotes de la Diócesis de Barbastro-Monzón han finalizado hoy sus Ejercicios Espirituales anuales, que se han celebrado desde el 24 de agosto en la Casa Santuario de San José de Calasanz en Peralta de la Sal. En esta ocasión, han estado dirigidas por don José Vilaplana Blasco, obispo emérito de Huelva, y han ofrecido al clero diocesano un espacio para la reflexión y la oración, permitiéndoles profundizar en su fe.
Como es tradición, la clausura de los ejercicios ha tenido lugar en la Casa de la Iglesia de Barbastro con una misa final, presidida por nuestro obispo, Mons. Ángel Pérez Pueyo. En esta celebración, el presbiterio diocesano ha acompañado y felicitado al presbítero Johany Cardona por sus 25 años de ministerio sacerdotal.
Este se ha dirigido a sus compañeros, agradeciendo el servicio, ejemplo y entrega de los sacerdotes más mayores y, también, de los jóvenes. «No somos nosotros los que elegimos al Señor, es Él el que se ha fijado en nosotros. Se ha fijado en nuestra pequeñez para multiplicar su Palabra y llevarla a todos».
A continuación, los sacerdotes han compartido mesa y mantel, en una comida que ha acogido la cariñosa despedida a la Congregación de Marta y María por sus años de servicio en la Casa Sacerdotal, que ahora abandonan.