El domingo 2 de septiembre, fiesta de los santos Vicente y Gonzalo, se celebra en Longares el 350 aniversario del dance en honor de estos santos mártires. Siguiendo la tradición multisecular, el dance será precedido -a las 12.00 horas- por la celebración de la santa misa, con la interpretación de la célebre Te Deum Laudamus de Lorenzo Perosi, en esta ocasión presidida por el arzobispo metropolitano, monseñor Vicente Jiménez Zamora. La procesión -y el dance- dura aproximadamente una hora y comienza  y termina en  la monumental iglesia parroquial de la Asunción, recorriendo una distancia de unos 400 metros.

Con motivo del 350 aniversario, los participantes en el dance serán 240 personas.

Un dance espontáneo

El origen del tradicional dance del ‘Paloteo’ de Longares (provincia y archidiócesis de Zaragoza) data de 1668, con la llegada desde Roma de las reliquias de los santos mártires Vicente y Gonzalo a la localidad.

En la procesión introductoria de los santos a la iglesia, cuatro varones, vecinos de Longares, espontáneamente se pusieron a danzar con unos palos. Desde entonces, se viene realizando el conocido dance del ‘Paloteo’ el día 2 de septiembre, aunque con algunas modificaciones, como la música, el color de los palos, el uniforme o la más reciente incorporación de mujeres. Además del 2 de septiembre, se repite el día 8 de ese mismo mes, fiesta de la Virgen de la Puerta, a las 18.00 horas. En algunas ocasiones, también se ha danzado con ocasión de rogativas especiales.

¿Cómo llegaron las reliquias a Longares?

El responsable fue el arzobispo de Granada don Diego Escolano y Ledesma. Natural de Madrid, era hijo de don Lupercio -aposentador real de Felipe IV- y de doña Isabel de Ledesma -dama de la infanta Margarita de Austria-. Don Diego quiso obsequiar con estas insignes reliquias a la parroquia de Longares, de donde su padre era oriundo.

Felipe IV había nombrado a Escolano su embajador en Viena, confiándole varias misiones en Roma, donde adquirió los cuerpos de los mártires san Gonzalo y san Vicente, que colocó en dos ricas urnas en la iglesia parroquial de Longares, en la monumental capilla de la Anunciación, que también alberga otro de los grandes regalos del Arzobispo: el famoso busto del Ecce-Homo, atribuido a Alonso Cano.

Religiosidad popular ‘de interés turístico’

El dance del paloteo fue declarado ‘Fiesta de Interés Turístico de Aragón’ en el B.O.A. del día 5 de diciembre de 2005, por su “antigüedad y continuidad a través del tiempo y la originalidad y diversidad de sus actos, convirtiéndose en un fenómeno turístico con gran atracción de visitantes”.

Sin embargo, el carácter de este dance es eminentemente religioso y se inscribe dentro de la piedad popular. Así lo ha explicado el alcalde de Longares, Miguel Jaime: “No sale fuera del municipio a ningún tipo de exhibiciones ni concentraciones de dances, ya que este dance no tiene sentido fuera del ámbito de la procesión en la que se desarrolla, donde los longarinos viven un sentimiento a flor de piel provocado por una mezcla de emoción y devoción“.