A partir de este año, 2021, la Jornada de la Infancia Misionera se celebrará en enero, el domingo siguiente al Bautismo del Señor. Así lo decidió la Asamblea Plenaria de los obispos españoles que ha establecido esta fecha para celebrar la fiesta de los pequeños misioneros. En este segundo domingo del Tiempo Ordinario, celebramos el Día de la Infancia Misionera con el lema Con Jesús a Nazaret. Somos familia. La familia vuelve a casa. Jesús crece en sabiduría, estatura y gracia. Caminamos desde Egipto hacia el hogar de Nazaret, donde descubrimos el sentido misionero de la vida en familia y la infancia oculta de Jesús.

¿Qué es la Obra Infancia Misionera?
La Obra Pontificia Infancia Misionera es una obra de la Santa Sede creada en el seno de las Obras Misionales Pontificias con el fin de suscitar en los niños el deseo de ayudar a otros niños con la oración y la colaboración económica, motivados en la Buena Noticia del Evangelio. Esta obra ayuda también a los educadores, -padres, catequistas y profesores-, a desarrollar la dimensión misionera universal en la educación de los más pequeños. Se pretende crear una gran red solidaria, -humana y espiritual-, entre los
niños de países más ricos y los que están en vías de desarrollo.

¿Cuál es su origen?
La Infancia Misionera tiene su origen en la necesidad que sintió en 1843 el obispo francés Forbin Janson de impulsar dentro de la naciente obra de la Propagación de la Fe la formación misionera de los niños a fin de que se inicien en el compromiso de ayudar a otros más necesitados. Fue elevada a Obra Pontificia por Pío XI el 3 de mayo de En España fue instaurada oficialmente por la reina Isabel II en 1852 a instancias del cardenal de Toledo, Mons. Bonel y Orbe. Desde entonces está presente en todas las diócesis españolas.

¿Cómo trabaja?
Promueve la cooperación misionera de los niños de forma espiritual, es decir, mediante el ofrecimiento del testimonio de la propia vida cristiana, la oración y pequeños sacrificios por las misiones; también de forma material, a través de la “ofrenda misionera” en la que se materializa la ayuda económica que aportan los más pequeños; y, finalmente, también con la cooperación voluntaria en servicios misioneros colaborando en todas las actividades misioneras que lleva a cabo la Infancia Misionera. Durante estos más de 160 años y sin hacer distinciones de razas ni cultura, los niños de la Infancia Misionera han prestado ayuda a millones de niños de todo el mundo favoreciendo su alimentación y su salud, colaborando también en la educación escolar y, particularmente, en el crecimiento y maduración de su fe y vida cristiana. Las ofrendas de los niños se utilizan cada año para ayudar a unos 4.000 proyectos a favor de los niños más necesitados del mundo.

Colaboración con colectas y donativos.
A través de las colectas que se realizan en las misas de este domingo y de otros donativos de instituciones y personas particulares la obra de la Infancia Misionera coopera en la atención de 11.000 obras asistenciales entre dispensarios, hospitales y orfanatos y en más de 65.000 centros escolares. La Infancia Misionera contribuyó con más de 19 millones de euros a los niños del mundo en 2018. Se llevaron a cabo 2.943 proyectos agrupados en tres grandes campos de acción: educación, formación cristiana y salud y protección de la vida.