Con motivo de la Conferencia internacional sobre transición energética que se celebra desde el 24 de abril en Santa Marta (Colombia), la Delegación de Ecología Integral de la Archidiócesis de Zaragoza ha hecho pública su adhesión a una reflexión teológica católica que respalda la propuesta de un tratado global para la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, en comunión com el Manifiesto de la Iglesias del Sur Global por Nuestra Casa Común (Manifiesto conjunto de los organismos episcopales católicos continentales de África, América Latina y el Caribe y Asia, junto con representantes de la Iglesia católica em Europa y Oceanía)
El texto, titulado Una reflexión teológica católica sobre la propuesta de una iniciativa para un tratado sobre combustibles fósiles, sitúa la crisis climática en el terreno de la conciencia moral y la define como «un momento de la verdad» que interpela directamente a la responsabilidad de la Iglesia y de la comunidad internacional.
El documento vincula esta llamada con los grandes principios de la doctrina social de la Iglesia, como la dignidad de la persona, el destino universal de los bienes y la opción preferencial por los pobres. Desde esta clave, la transición energética deja de ser únicamente un desafío técnico o económico para convertirse en una cuestión de justicia: con las generaciones futuras, con los países más vulnerables y con quienes ya sufren hoy las consecuencias del deterioro ambiental.
En este sentido, la propuesta de un tratado internacional sobre combustibles fósiles plantea avanzar hacia una eliminación ordenada del carbón, el petróleo y el gas, complementando los acuerdos climáticos actuales y poniendo el foco no solo en las emisiones, sino también en la producción.
La reflexión subraya, además, la necesidad de una “transición justa”, que tenga en cuenta a los trabajadores y a las comunidades más afectadas, y advierte del riesgo de que la inacción o las respuestas parciales agraven las desigualdades existentes.
En un momento en el que la comunidad internacional vuelve a situar la transición energética en el centro del debate, la Delegación de Ecología Integral quiere contribuir a este discernimiento desde la fe, promoviendo una mirada que integre responsabilidad ambiental, compromiso social y esperanza cristiana.
Con esta adhesión, la Iglesia en Zaragoza se alinea con una corriente creciente dentro del ámbito eclesial que, a la luz del magisterio reciente, insiste en la urgencia de una conversión ecológica integral. Una llamada que no se limita a planteamientos teóricos, sino que invita a decisiones concretas capaces de orientar el presente y proteger el futuro común.
Desde la Delegación de Ecología Integral invitan a sumarnos a firmar el manifiesto como personas o como comunidades o entidades en el siguiente enlace:https://www.fossilfueltreaty.org/espana-declaracion