Los miembros del recién constituido Consejo Pastoral Diocesano han mantenido hoy, sábadao 12 de noviembre, un encuentro, con el obispo Mons. Vicente Rebollo a la cabeza, para comenzar a diseñar el Plan Pastoral de la Diócesis de Tarazona con el que se trabajará a partir del curso 2023-24. El Plan Pastoral de este 2022-23 ya se puede consultar en la web diocesana. El vicario episcopal para la Pastoral de la Archidiócesis de Burgos, D. José Luis Lastra, ha sido el encargado de coordinar el encuentro y de dar una serie de pautas para empezar a trabajar.

La jornada, que se ha dividido en dos sesiones de trabajo, ha comenzado con unas palabras de D. Vicente en las que ha querido manifestar la importancia de avanzar juntos a través de un mismo camino que «será el plan pastoral». Un plan que se elaborará a lo largo de este curso porque «merece la pena pensar las cosas, para asumirlas como propias y así hacerlas bien».

La primera sesión de trabajo ha comenzado con una reflexión inicial en la que el Sínodo ha tenido un gran protagonismo. D. José Luis Lastra ha tratado algunos puntos del documento preparatorio en los que se hace referencia a la necesidad de poner en práctica procesos de participación para la renovación y el futuro de la Iglesia. También ha invitado a reflexionar sobre la Iglesia en Tarazona a partir del lema del documento para la etapa continental -«Ensancha el espacio de tu tienda, extiende los toldos de tu morada, no los restrinjas, alarga tus cuerdas, refuerza tus estacas» (Is 54,2)- y, tras recordar que la Diócesis es el sujeto primario de la evangelización, «con un rostro local», a pensar asimismo cuál es el rostro local de esta diócesis y qué se puede hacer para que sea más atractivo.

Después se ha pasado a trabajar en grupos con un documento preparado por D. José Luis Lastra a partir de la síntesis diocesana del Sínodo y en el que los participantes han tenido que mostrar su conformidad o disconformidad y sus opiniones donde creyeran oportuno. Las consideraciones de los grupos que se han puesto en común serán el punto de partida para la elaboración del primer documento que sirva de base para el plan pastoral definitivo.

Tras el descanso, ha dado comienzo la segunda sesión en la que D. José Luis Lastra ha señalado que es necesaria una coodinación y cohesión en la pastoral para que esta se sostenga porque «no basta con llevar a cabo muchas acciones» si no que es necesario que este trabajo «esté coordinado, responda a criterios comunes y que se tenga claro que es cosa de todos», para añadir que al servicio de este trabajo de comunión, cohesión y evaluación está el Plan Pastoral diocesano. También ha explicado lo que debe de ser y no debe de ser un plan pastoral y sus contenidos, según su criterio. Posteriormente, ha habido otro breve coloquio para conocer la opinión de los participantes y en el que ha quedado patente la necesidad de que haya una línea que articule todo, la satisfacción por iniciar el proceso para diseñar el plan, la importancia del papel del obispo como animador en todo el camino o la necesidad de que se destinen recursos para poder llevar a cabo las propuestas que se hagan.

Finalmente, se ha acordado crear un consejo permanente- elegido por votación entre los miembros del Consejo Pastoral-, que se encargará de elaborar una propuesta de documento a partir de las conclusiones del encuentro celebrado hoy. Este documento se trabajará por grupos en los arciprestazgos que lo remitirán de nuevo con sus consideraciones al consejo permanente para que redacte el Plan Pastoral definitivo. Una vez aprobado por el Consejo Pastoral Diocesano, el Plan Pastoral será presentado en Asamblea diocesana.