San José Obrero

1.- Introducción.
Hoy, día primero de mayo, la Iglesia celebra la fiesta de San José obrero. Aquel hombre bueno, servicial, justo, que Dios eligió para que hiciera de padre de su Hijo aquí en la tierra. No era un doctor en la Ley, ni un sabio, ni un rico, sino un “carpintero”, un humilde trabajador. Él enseñó a Jesús a trabajar en el taller, a ganar el pan con el sudor de su rostro. Jesús podía enseñar unas manos encallecidas con el trabajo. Oremos hoy por todos los trabajadores del mundo; para que su trabajo sea justo y les realice como personas. Y rezamos especialmente por tantos jóvenes que no tienen trabajo y se sienten frustrados.
2.- Lectura reposada del Evangelio: Mateo 13, 54-58
En aquel tiempo viniendo Jesús a su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: «¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?» Y se escandalizaban a causa de Él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio». Y no hizo allí muchos milagros, a causa de su falta de fe.
3.- Qué dice la palabra de Dios.
Reflexión-Meditación.
Al comienzo del evangelio de Marcos, Jesús aparece como alguien que levanta preguntas entre la gente. ¿Qué es esto? ¿Quién es éste? Jesús no pasa indiferente. Por donde pasa deja la huella de un alma bella, transparente, en total coherencia entre lo que dice y lo que hace. En el contexto de hoy, las preguntas las hace el pueblo: ¿No es éste el hijo del carpintero? Lo extraordinario de Jesús es que de 33 años de vida, se pasara treinta en un pueblo pequeño, desconocido, haciendo lo que hace todo el mundo. “En todo igual al hombre excepto en el pecado” (Heb. 4,15). En su pueblo se le reconoce como “el hijo del carpintero”. Hoy, en el día de San José obrero, todos los hijos de los obreros, de los trabajadores, se pueden identificar con Jesús. Él siendo Dios, no le importó pasar por este mundo sin ostentar ningún título divino, haciendo uso únicamente del título tan sencillo y tan vulgar como “el hijo del carpintero”. Así Jesús honra a todos los trabajadores del mundo y se siente orgulloso de San José, el humilde carpintero de Nazaret.
Palabra del Papa.
Este 18 de diciembre de 2025, el Santo Padre León XIV recibió en audiencia en la Sala Clementina del Vaticano, a los representantes de la Orden de Asesores Laborales de Italia, con ocasión del sexagésimo aniversario de creación de este Colegio de profesionales. Y, entre otras cosas, les dijo: «Trabajando nos hacemos más personas, nuestra humanidad florece, los jóvenes se hacen adultos» (Exhortación Apostólica Dilexi te, 115).
“Estas palabras nos recuerdan que en el centro de cualquier dinámica laboral no deben situarse ni en el capital, ni en las fuerzas del mercado, ni en el lucro, sino en la persona, la familia y su bienestar, a los que todo lo demás está subordinado”.
“Crear comunidades humanas y fraternas”
En este sentido, el Papa dirigió su pensamiento a la necesidad de atender las necesidades de las familias jóvenes y de los padres con hijos pequeños, así como en la importancia de ayudar a quienes, mientras trabajan, deben cuidar a familiares ancianos y enfermos.
“Estas son necesidades que ninguna sociedad verdaderamente civil puede permitirse olvidar o descuidar, y ustedes tienen una forma de apoyar a quienes tienen dificultades para atenderlas. Hoy, en un contexto en el que la tecnología y la inteligencia artificial gestionan e influyen cada vez más en nuestras actividades, es urgente garantizar que las empresas se caractericen ante todo como comunidades humanas y fraternas”.
4.-¿Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar? (Guardo silencio)
5.- Propósito. Procuraré trabajar imitando a San José, y me realizaré como él, aceptando mi trabajo con alegría.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, te doy gracias porque en este día de San José obrero he aprendido la grandeza del trabajo cuando se realiza en un contexto de justicia y amor. Te pido por todos los trabajadores del mundo para que hoy descubran sus derechos y su dignidad. Que descubran en el trabajo un medio de solidaridad y de fraternidad universal. Y te pido, de modo especial, por todos aquellos que, queriendo trabajar, no encuentran trabajo.