La Iglesia diocesana arranca el curso pastoral en clave de sinodalidad y camino hacia la Asamblea Diocesana

Rocío Álvarez
26 de septiembre de 2026

Esta mañana ha tenido lugar la Jornada Diocesana de Inicio de Curso, un encuentro marcado por el gozo y el espíritu de comunión, en el que la comunidad diocesana se ha congregado en la Catedral del Salvador y en la Casa de la Iglesia para comenzar a recorrer el camino que desembocará en la Asamblea diocesana del 22 de mayor de 2027. ¿El propósito? Empezar a esbozar las líneas clave que conformarán nuestro próximo plan pastoral.

Ponencia y oración: «Remando juntos» hacia la misión

El encuentro comenzó con una reflexión orante dirigida por el matrimonio malagueño Poe y Titina, quienes invitaron a los asistentes a abrir el corazón al Espíritu Santo y a contemplar la realidad con los ojos de Jesús. A partir del pasaje bíblico de la multiplicación de los panes y los peces, se recordó que la Iglesia está llamada a salir al encuentro de una sociedad en busca de sentido, aportando cada uno lo que tiene —sus «cinco panes y dos peces»— para que el Señor los multiplique.

A través de momentos de canto y reflexión, se profundizó en la necesidad de ejercitar el discernimiento y la escucha activa de cuatro dimensiones fundamentales: la llamada, la escucha, el propósito, la comunión y la misión. Se subrayó además la importancia de dar paso al trabajo por el bien común y la corresponsabilidad, aceptando la diversidad de dones y carismas dentro de la comunidad.

Un itinerario en seis ejes hacia la Asamblea Diocesana de 2027

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación de la hoja de ruta hacia la Asamblea Diocesana, programada para el 22 de mayo de 2027. El proceso se articulará a través de tres fases (Escuchar – Discernir – Anunciar) y seis ámbitos de discernimiento conjunto:

  1. Consejos Pastorales.

  2. Los laicos, su responsabilidad y presencia pública.

  3. Cultura vocacional.

  4. Renovación misionera de las parroquias.

  5. Transparencia y rendición de cuentas.

  6. Formación en dinámica sinodal.

Durante la sesión matutina, los participantes trabajaron en grupos reflexionando sobre estos ejes. La síntesis de estas aportaciones se recogerá en un folleto de trabajo que llegará a las parroquias para ser reflexionado en las comunidades locales entre octubre y abril, sirviendo de base para la preparación de la futura Asamblea Diocesana.

Don Carlos: «Nos jugamos el futuro de la Iglesia Diocesana»

El broche final a la primera parte de la jornada lo puso el obispo don Carlos, quien agradeció la profundidad de las reflexiones compartidas y recordó que encontrarse en la Catedral simboliza el momento especial de la Iglesia recogiendo «la llamada del Papa León a alzar la mirada».

Don Carlos destacó la figura del Salvador como manantial del que brota todo el trabajo pastoral y animó a superar las inercias para centrarse en la misión de anunciar el Evangelio. Apoyándose en el esquema del proceso, sintetizó el horizonte en cuatro claves esenciales:

  • Misión: Anunciar la alegría del Evangelio situándolo en el centro.

  • Consejos Pastorales: Como auténtico motor de las comunidades.

  • Evaluación y rendición de cuentas: Para discernir, mejorar y ser más fieles a la misión.

  • Formación: Que permita dar respuestas adecuadas a la realidad actual.

«En este camino nos jugamos el futuro de la Iglesia Diocesana», concluyó don Carlos, animando a todas las realidades locales a caminar juntas, con valentía, paciencia y esperanza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas