Remolinos ha vuelto a vestirse de gala para celebrar sus esperadas fiestas patronales en honor al Santo Cristo de la Cueva. Durante estos días, vecinos y visitantes han compartido momentos de fe, tradición y convivencia en torno a uno de los enclaves más singulares y representativos de nuestra geografía local.
El momento culminante de las celebraciones volvió a vivirse durante la tradicional subida a la ermita excavada en la roca. Los asistentes recorrieron el camino que asciende por los cabezos de yeso, rememorando el vínculo histórico de este santuario con la tradición minera de la sal. La jornada contó además con la vistosa actuación del grupo de danzantes, cuyos bailes y ritmos tradicionales acompañaron la comitiva, aportando el colorido y la emoción que caracterizan a esta cita anual.
Ofrecemos una selección de las imágenes más destacadas de estas jornadas de celebración, donde la devoción popular y las costumbres del pueblo se vuelven a dar la mano.