Celebración de san Raimundo, patrón del Cabildo de la Catedral de Tarazona

Mañana, jueves 1 de febrero, celebramos a san Raimundo de Fitero, santo vinculado a nuestra diócesis y especialmente a nuestra catedral. El cabildo de la Catedral lo celebra como su patrono y, por esta razón, hay una eucaristía en el templo a las 9.30 de la mañana, presidida por su deán presidente.

Se desconoce en qué fecha y lugar nació, algunos le dan un origen francés, otros sitúan su nacimiento en Tarazona e incluso hablan de su posible origen catalán.

Los datos históricos que de él poseemos nos indican que, en el año 1120, recién conquistada la ciudad de Tarazona, san Raimundo era canónigo de la Iglesia Mayor de Tarazona.

Buscando una mayor entrega a Dios, ingresó en la orden del Císter en Gascuña (Francia) y desde allí es enviado a extender la orden en España, destinado al nuevo monasterio de Niencebas, actual Alfaro (La Rioja), lugar cedido por Alfonso VII.

Raimundo fue nombrado abad a la muerte del anterior, Durando. Tras un primer traslado del monasterio al lugar conocido como Castellón en Tudilén en 1152, este acabó estableciéndose en el lugar llamado el Castellón de Fitero en el 1247, situado en la frontera de la Rioja y Navarra, y perteneciente a la diócesis de Tarazona, donde se construyó el Monasterio de Santa María.

En un viaje a Toledo, para confirmar ante el rey Sancho III los privilegios de su monasterio, se entera de que el rey entregará la plaza de Calatrava a quien se comprometiera a defenderla. San Raimundo decide entonces fundar una orden de caballería bajo la regla del Cister que toma el nombre de orden de Calatrava.

Raimundo murió en 1163 en Ciruelos (Toledo) y allí se enterró. En 1471 se trasladaron sus restos al monasterio cisterciense de Monte León de Toledo y, desde el siglo XIX, las reliquias del santo se encuentran en la catedral de Toledo. Fue canonizado en 1719 por el Papa Clemente XI.