Descansa en el Señor: Fernando Mendoza Ruiz

Diócesis de Zaragoza
17 de diciembre de 2023

Próximo a cumplir los 89 años, ha fallecido en Zaragoza el sacerdote don Fernando Mendoza Ruiz. Nacido en Granada, se incorporó a la Archidiócesis de Zaragoza como canónigo penitenciario en 1975. Como capitular, desempeñó durante varios años la función de director del Colegio de Infantes.

Teólogo de formación y profesión, amante de las lenguas antiguas y contemporáneas, publicó varias obras de referencia para el conocimiento e investigación del misterio de Dios. Miembro de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, fue un entregado confesor y director espiritual. 

Miembro de la Pontificia Academia Mariológica y de la Sociedad Mariológica Española, puso en marcha el Instituto Mariológico de Zaragoza, aunando su intensa piedad mariana y su profundo saber teológico.

La misa exequial tendrá lugar el lunes 18 de diciembre, a las 10.00 horas, en la catedral basílica del Pilar.

Descanse en paz, don Fernando.

Este artículo se ha leído 925 veces.

Un comentario

  1. Tuve una confesión con él en el año 2003, era un momento de desazón en mi vida, tras una ruptura sentimental caprichosa y sin motivo en diciembre de 2002 con una chica de la que estaba muy prendado y de la que no lograba recuperarme y salir a flote.

    Su confesión fue un bálsamo, recuerdo que faltaban unos días para la fiesta de San José y como en la capilla del confesionario en la que ahora está el Santísimo, había y sigue habiendo un cuadro de San José dando la mano al niño, me dirigió a este cuadro la mirada y me encomendó a Él, y me dijo que confiara y me pusiera en sus manos, me dio mucha paz de espíritu y salí renovado de esa confesión, tras entregarme una estampita de San José.

    Veo que hace casi tres años que falleció, Dios lo tenga en su Gloria, allí estará con su pelo cano, sus gafas y su acento «granaíno», intercediendo por todos.

    Hay personas especiales que el Señor te pone en el camino de la vida, cuando más calor hace y aprieta más la sed, él fue ese buen samaritano que me salió al paso, me insufló la fuerza y gracia del Espíritu Santo en un momento de decaimiento vital, por eso estas palabras y de allí mi gratitud «post mortem».
    Qepd don Fernando

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas