La iglesia de Santa Clara de Teruel acogió ayer, lunes 2 de febrero, la tradicional celebración de la Candelaria, organizada por la Acción Católica General (ACG), en una cita profundamente arraigada en la vida cristiana de la ciudad.
A las 17:00 horas dio comienzo la eucaristía, en la que cerca de 50 niños y niñas nacidos durante el último año recibieron la bendición, acompañados por sus padres, madres y abuelos, en un ambiente marcado por la emoción, la fe y el sentido comunitario.
La celebración, que conmemora la festividad de la Presentación del Señor, recuerda el pasaje evangélico en el que María y José presentan a Jesús en el templo, conforme a la tradición judía. Hoy, este gesto sigue siendo un signo de gratitud, confianza en Dios y compromiso con la educación cristiana de los más pequeños.
El acto estuvo presidido por el Administrador Diocesano de Teruel y Albarracín, don Alfonso Belenguer, quien durante su homilía quiso destacar la importancia del momento vivido: “Esta tarde habéis llenado esta iglesia de alegría, de vida, de ilusión y de esperanza”, expresó, dirigiéndose a las familias presentes.
Desde la Acción Católica General subrayaron que esta bendición representa el deseo de los padres de poner la vida de sus hijos bajo la mirada amorosa de Dios, reconociéndolos como un don y confiando su crecimiento humano y cristiano a la comunidad creyente.
Durante la celebración también se entregaron las tradicionales candelas, símbolo de Cristo, luz del mundo, que ilumina la vida de las personas y de las familias, reforzando el sentido espiritual de esta festividad.
La numerosa participación y el clima de cercanía y alegría convirtieron un año más la Candelaria en Santa Clara en un encuentro de fe, acompañamiento y esperanza para las familias turolenses.
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