Julio Antonio Vicente: «El rosario es un teléfono directo con María»

Fabio Ovalle Medina
23 de octubre de 2026

Lo que comenzó como un gesto de cariño hacia su padre terminó convirtiéndose en una comunidad de oración con decenas de miles de personas y casi un millón de visualizaciones mensuales. Julio Antonio Vicente, fundador de Pilaristas por el mundo, presenta ahora Doce rosarios en Ceuta, un libro nacido de una peregrinación marcada por encuentros inesperados, oración y devoción a la Virgen del Pilar.

En El Espejo de COPE Zaragoza, entrevistado por Rocío Álvarez, Vicente relató cómo una iniciativa digital terminó llevándole físicamente hasta Ceuta para hacer tangible una comunidad que rezaba unida desde distintos lugares del mundo.

https://youtu.be/gTiEiXHiTi0

Del Pilar a miles de hogares

Pilaristas por el mundo nació en 2016, cuando la enfermedad del padre de Julio Antonio le impedía acudir al Pilar. Una primera imagen enviada por WhatsApp acabó dando paso a un blog y, después, a una comunidad que actualmente reúne cerca de 60.000 personas entre sus redes.

El proyecto mantiene una clara premisa: oración gratuita y sin interrupciones publicitarias, con largas horas diarias de contenido dedicado especialmente al Rosario y a la Virgen del Pilar.

Doce rosarios y doce encuentros

La idea de viajar a Ceuta surgió mientras la comunidad rezaba diariamente el Rosario por la situación que atravesaba la ciudad. Vicente sintió que aquel compromiso debía hacerse visible y emprendió un viaje sostenido por voluntarios y numerosos encuentros que él interpreta desde la fe.

De aquella experiencia nacieron doce historias vinculadas a doce rosarios, entregados a personas encontradas durante el camino. Fue su madre quien, después de escuchar todo lo vivido, le animó a dejarlo por escrito. «El rosario es un teléfono directo con María; cuando la Virgen te contesta, mantiene la línea abierta de por vida».

Una misión que cambió su vida

Una operación y su posterior convalecencia marcaron también un punto de inflexión. Julio Antonio recuerda que, aquella primera noche en el hospital, ofreció a la Virgen todo el tiempo de su vida que pudiera dedicarle.

Doce rosarios en Ceuta, invita así a acompañar una peregrinación real, pero también un itinerario interior: descubrir el Rosario como una forma de tomar la mano de María y dejar que la oración transforme la propia vida.

Este artículo se ha leído 49 veces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas