TEMAS: #

El CRETA inaugura el curso académico reivindicando una teología al servicio de la fe y de la misión

David López
23 de octubre de 2026

El Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA) y el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Nuestra Señora del Pilar inauguraron este jueves, 22 de octubre, el curso académico 2026-2027 en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. La jornada reunió a obispos de las diócesis aragonesas, profesores, alumnos y representantes de distintas instituciones académicas y eclesiales, y estuvo presidida por el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, quien recordó que «el estudio es servicio a la fe y a la verdad» y debe estar siempre «al servicio de la misión».

El acto comenzó con una eucaristía presidida por el obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo, quien invitó a los estudiantes a comprender su formación como una preparación para el servicio y la entrega a los demás. Inspirándose en la figura de san Ramón, patrono de su diócesis, cuyo año jubilar se celebra durante este curso, recordó que la verdadera autoridad pastoral no procede de los cargos, sino del amor y la capacidad de acompañar a las personas.

El obispo de Barbastro – Monzón presidió la eucaristía en la iglesia del seminario.

«El báculo de un obispo no es un cetro para dominar, sino un cayado para acompañar», afirmó el prelado, quien animó a los futuros sacerdotes y agentes de pastoral a no perder de vista las necesidades de las comunidades cristianas. Ante la realidad de unas diócesis marcadas por el envejecimiento de la población, la dispersión territorial y la disminución de vocaciones, Pérez Pueyo insistió en que «no estamos llamados a administrar ruina», sino a reconocer y potenciar la riqueza humana y espiritual de nuestras comunidades.

Su mensaje concluyó con una exhortación a los alumnos: «No os preparéis para ocupar un puesto en la Iglesia. Preparaos para entregar vuestra vida por ella».

Los obispos de Aragón y el administrador diocesano de Teruel y Albarracín celebran la eucaristía previa a la inauguración del curso académico.

Una formación abierta a toda la Iglesia

Tras la celebración eucarística tuvo lugar el acto académico, que abrió el director de ambas instituciones, Francisco José Génova Omedes. En su intervención, tomó como referencia las recientes palabras del papa León XIV a las universidades pontificias, especialmente su invitación a vincular el conocimiento con la realidad cotidiana: «Lleven la vida al estudio y el estudio a la vida».

Génova destacó la evolución experimentada por el CRETA durante la última década, desde su paso de centro afiliado a agregado a la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca. Esta transformación permitió ampliar su oferta con la Licenciatura en Teología Catequética y abrir sus aulas a un alumnado cada vez más diverso.

Actualmente, los estudiantes laicos del primer ciclo de Teología superan en más del doble a los seminaristas, mientras que la licenciatura especializada en Catequética recibe a sacerdotes enviados por sus diócesis, también desde países de América y África.

El director subrayó asimismo el impulso de la formación en línea a través de la Cátedra SEAS y la consolidación del Instituto Superior de Ciencias Religiosas Nuestra Señora del Pilar, que ha duplicado su número de alumnos en los últimos cuatro cursos. Un crecimiento que atribuyó al esfuerzo compartido del profesorado, los equipos directivos, los estudiantes y las diócesis aragonesas.

La espiritualidad, más allá de las cifras

La lección inaugural corrió a cargo del profesor David Radoslaw Wroblewski, docente del CRETA y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas, bajo el título «La espiritualidad está de moda, pero ¿dónde está el capital espiritual: la riqueza que nadie contabiliza? Una lectura teológica de la espiritualidad contemporánea».

Doctor en Economía por la Universidad de Zaragoza y en Teología Fundamental por la Universidad de Deusto, Wroblewski cuenta con una trayectoria académica que combina ambas disciplinas. Precisamente, su investigación doctoral más reciente aborda el concepto de capital espiritual, una perspectiva desde la que plantea el estudio de la espiritualidad contemporánea y su relación con dimensiones de la vida humana que no suelen reflejarse en los indicadores económicos.

El ponente impartió la lección inaugural a distancia, ya que se encuentra dando clase en el extranjero.

Reconocimiento a toda una vida de dedicación

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el homenaje a los profesores Fernando Jarne Jarne y Dominique Gakwaya Nyirakanuma, con motivo de su jubilación.

El profesor Fernando Jarne fue uno de los docentes reconocidos por su trayectoria.

Del primero se destacó su extensa trayectoria al servicio de la catequesis, especialmente su contribución a la formación catequética en Aragón y a la puesta en marcha de la Licenciatura en Teología Catequética del CRETA. Del profesor Dominique, natural de Ruanda, se recordó su llegada a España para completar sus estudios teológicos y su posterior incorporación a la docencia en Zaragoza, donde ha acompañado durante años a generaciones de seminaristas, religiosos y laicos.

El profesor Dominique Gakwaya recibe un obsequio de manos del director del CRETA.

También recibió un reconocimiento José María Lázaro Bruno, «Chema», por sus más de 35 años de servicio en el Seminario y el CRETA. Su dedicación, cercanía y atención cotidiana a profesores y alumnos fueron destacadas como ejemplo de una labor discreta, pero fundamental para la vida de ambas instituciones.

José María Lázaro Bruno, «Chema», fue reconocido por sus más de 35 años de servicio en el Seminario y el CRETA.

«Estudiad para ser luz»

El arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, cerró el acto académico con una intervención en la que insistió en la importancia de una formación teológica capaz de responder a los desafíos de nuestro tiempo. En este contexto, se refirió al Observatorio León XIV y recordó la importancia de mantener vivo el mensaje del pontífice, aludiendo a su discurso en el Congreso de los Diputados, cuyo contenido consideró «más necesario que nunca» recordar.

Mons. Carlos Escribano dio por inaugurado el curso académico 2026 – 2027.

Escribano recordó a los estudiantes que el conocimiento no puede convertirse en un fin en sí mismo, sino que debe contribuir a iluminar la realidad y ponerse al servicio de los demás. «Estudia para ser luz», les exhortó, resumiendo así el sentido de una formación que une el rigor intelectual con el compromiso cristiano.

Tras agradecer al profesor Wroblewski su lección inaugural y reconocer el trabajo de toda la comunidad académica, el arzobispo declaró oficialmente inaugurado el curso 2026-2027 del CRETA y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas Nuestra Señora del Pilar.

Este artículo se ha leído 169 veces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas