El obispo de Huesca y de Jaca, el padre Pedro Aguado Cuesta, invita a toda la comunidad diocesana a comenzar el nuevo curso pastoral con «ganas, ánimo, pero también con planes y decisión». En su carta pastoral para este domingo 6 de septiembre, titulada «Septiembre», el prelado presenta algunos de los principales objetivos que marcarán la vida de las diócesis durante los próximos meses y anima a afrontar esta nueva etapa con esperanza y confianza en Dios.
«Septiembre es el mes en el que volvemos a empezar, después del descanso veraniego», recuerda el padre Pedro, que considera el inicio del curso pastoral «una oportunidad, una ocasión de dar un nuevo impulso a nuestra vida y misión». El obispo también invita a hacer memoria de lo vivido durante el verano, tanto de las experiencias dolorosas como de las alegres.
Entre las primeras, se refiere especialmente a los incendios que afectaron a distintos pueblos de la provincia, provocando «zozobra y sufrimiento» y cuyas consecuencias todavía se padecen. Al mismo tiempo, destaca la respuesta solidaria de la población: «Nos han vuelto a demostrar la solidaridad de nuestra gente y la fuerza de nuestros pueblos». Frente a las dificultades, lanza un mensaje de ánimo: «Hay que seguir adelante».
El verano también ha dejado motivos para la alegría, como las fiestas patronales y los reencuentros familiares. Para el obispo, además, estos meses han mostrado que «el verano, que para muchos es un tiempo de descanso, también es un tiempo de fe».
Entre los principales retos del nuevo curso figura la puesta en marcha de las Unidades Pastorales, que pretenden favorecer una mayor colaboración entre parroquias cercanas y permitir desarrollar planes pastorales más coordinados. Pedro Aguado anuncia asimismo la celebración de un encuentro pastoral diocesano, cuya fecha se comunicará próximamente, para abordar los planes pastorales de las diócesis y la evolución del proceso sinodal.
Otro de los grandes objetivos será la Visita Pastoral, que el obispo tiene previsto comenzar a partir de enero de 2027. Su intención es visitar cada uno de los ocho arciprestazgos: cuatro en la diócesis de Huesca y cuatro en la de Jaca. «Llevará su tiempo, pero pienso que es una tarea importante que quiero realizar en este segundo año de mi misión episcopal en las diócesis», explica. Aguado señala que comunicará con antelación el objetivo, el calendario y las actividades previstas y abre desde ahora la puerta a recibir sugerencias.
La carta pastoral también recoge el deseo de impulsar durante este curso la puesta en marcha del diaconado permanente en las diócesis. El obispo expresa su convencimiento de que recuperar esta figura ministerial «ayudará mucho al dinamismo evangelizador de nuestra Iglesia» y pide a los fieles que oren por esta intención.
Junto a ello, considera necesario reforzar el trabajo conjunto entre sacerdotes y laicos. Para ello plantea la creación y renovación de «equipos de misión» desde los que mejorar las posibilidades pastorales y favorecer el impulso de la evangelización en Aragón.
Todos estos proyectos, subraya el padre Pedro Aguado Cuesta, deben estar sostenidos por la oración y la confianza en Dios. «Somos creyentes. Hacemos planes, pero sabemos que necesitamos pedir al Señor su luz y su fuerza y que nuestra vida sea, en verdad, digna de nuestra fe», afirma.
El obispo concluye su carta pidiendo la oración de toda la comunidad diocesana «para que seamos capaces de caminar según el querer de Dios» y agradeciendo la ayuda y la colaboración de todos ante el nuevo curso que ahora comienza.