Restaurado el lienzo barroco de la Conversión de San Pablo de la iglesia de la Magdalena de Tarazona

Diócesis de Tarazona
19 de junio de 2026

El lienzo de la Conversión de San Pablo, una obra barroca del siglo XVII perteneciente a la iglesia de Santa María Magdalena de Tarazona, ha recuperado su esplendor tras un completo proceso de restauración. La pintura narra el célebre episodio bíblico de la caída de Saulo camino de Damasco, representado en dos planos: en la parte superior, Cristo resucitado rodeado de ángeles; en la inferior, Saulo y su séquito, sorprendidos por la luz divina que transforma su vida para siempre.

La restauración ha sido posible gracias a la campaña Apadrina Arte, impulsada por la Fundación Tarazona Monumental para promover el mecenazgo cultural. En esta ocasión, la intervención ha sido financiada por un particular estrechamente vinculado al barrio del Cinto, nieto del carpintero del barrio, D. Julio Larraga, gesto que subraya la importancia de la participación ciudadana en la conservación del patrimonio común.

Los estudios previos revelaron que, pese a no mostrar daños evidentes, la obra sufría graves problemas estructurales. El bastidor y el marco estaban afectados por insectos xilófagos, lo que comprometía su estabilidad. Además, la acumulación de suciedad y la oxidación de los barnices habían oscurecido la superficie, ocultando la riqueza cromática original.

La intervención ha permitido renovar por completo el soporte y recuperar la lectura estética del conjunto. Se sustituyó el bastidor por uno nuevo de tipo móvil, se añadieron bandas perimetrales para un tensado adecuado y se reparó una antigua quemadura mediante un injerto textil. La capa pictórica fue fijada y sometida a una limpieza físico?química controlada, apoyada en luz ultravioleta para garantizar la máxima precisión.

El marco también fue objeto de una restauración integral: desinsectación, limpieza, consolidación estructural con resinas y recuperación de su policromía, devolviendo el brillo a los dorados al agua y a los marmoleados originales.

Gracias a este trabajo, la obra ha recuperado estabilidad, luminosidad y profundidad cromática, devolviendo al lienzo la intención expresiva que su autor concibió hace más de tres siglos.

 

Este artículo se ha leído 44 veces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas