Corpus Christi. La eucaristía: fuente de amor y caridad – Carta del obispo de Tarazona

Vicente Rebollo Mozos
5 de junio de 2026

Con alegría celebramos esta fiesta del Corpus Christi, en la que celebramos a Cristo presente en la eucaristía, lo sentimos cercano como alimento para nuestras almas.

Necesitamos la eucaristía para vivir como cristianos, para ser seguidores de Jesús, para que nuestra vida interior sea siempre nueva y crezca en el amor a Dios y al prójimo, porque sin Eucaristía no hay comunidad cristiana, ni fraternidad. Así nos lo recuerda el Papa León XIV en su reciente encíclica “Magna Humanitatis”, “la solidaridad, para la comunión cristiana, tiene su fuente en el misterio de Cristo y se nutre de la Eucaristía. Esta nace de la comunión en la fe y en los sacramentos: el Bautismo y la Confirmación nos unen a Cristo, para que seamos un solo cuerpo y un solo espíritu, un solo corazón y una sola alma. La Eucaristía, sacramento de la unidad, alimenta nuestra pertenencia al cuerpo de Cristo y nos enseña a compartir” (88)

Es el misterio del amor de Dios que se hace presente en el pan y el vino para que se pueda compartir y nos pueda alimentar a todos. Esto hace que este día del Corpus sea el día de caridad, porque la Eucaristía nos da fuerza y nos mueve a la caridad. Podremos decir que nuestras eucaristías son vivas, que nos hacen crecer, si en ellas está presente toda la comunidad, incluidos los pobres, los necesitados.

Somos humanos, débiles, con tendencia al egoísmo, sólo la Eucaristía nos ayuda a superar nuestro egoísmo, hace que nuestra humanidad sienta la huella divina que Dios ha dejado en nosotros, para vivir y actuar siempre como hijos de Dios.

Cáritas nos invita “a celebrar la caridad y a reconocer el amor de Dios que triunfa a pesar de las sombras de nuestro mundo y a comprometernos con hacerlo presente”. Nos propone un lema que nos ayude a crecer en nuestra capacidad de amar y ayudar a los demás, que sirva para ir transformando nuestro mundo, dice así, “Elige amar. Elige comunidad” Cómo no vamos a elegir amar si lo tenemos muy presente en nuestra vida, es el mandato de Cristo. Parece obvio, pero no es tan fácil porque nos pide un amor sin fronteras, misionero, sin límites; que nos ayude a superarnos a nosotros mismos. Es una invitación a crecer en el amor, a no hacer lo de siempre. Es ser consciente de que podemos dar más económicamente, más de nuestro tiempo, más nuestro corazón.

Para este crecimiento necesitamos la Comunidad creyente, porque solos no podemos llegar lejos y esto, cada vez es más difícil en nuestra sociedad, que quiere que solo pensemos en lo nuestro y en los nuestros. Así lo decía el Papa Francisco, “nadie puede pelear la vida aisladamente se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos otros a mirar hacia adelante” (FT 8) Esta es la oportunidad que nos brinda esta fiesta del Corpus, recibamos a Cristo con el corazón abierto a su amor para que, apoyados en Él, quepan todos en el nuestro.

Oramos por Cáritas, por sus intenciones, para que nunca le falten los medios para poder responder a tantas necesidades y necesitados que se acercan a ella.

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