El proyecto «Parroquias Seguras» nace en Zaragoza como una iniciativa pionera para ofrecer un espacio de protección, escucha y orientación a mujeres víctimas de violencia de género.
En el marco del programa El Espejo de COPE Zaragoza, David López, de la Oficina de Medios de la Archidiócesis, ha conversado con Gonzalo Gonzalvo, párroco de la Sagrada Familia y uno de los impulsores de «Parroquias Seguras». Esta iniciativa, que ya comienza a despertar interés en otras diócesis de España como Barcelona, surge como respuesta al dolor compartido ante los recientes casos de violencia contra la mujer en los barrios zaragozanos.
¿Qué es y qué no es «Parroquias Seguras»?
Gonzalvo ha querido aclarar que la iniciativa no busca usurpar las funciones de la administración pública. «Nosotros no tenemos los medios ni los profesionales para solucionar la raíz del problema, esa labor le corresponde al Estado. Lo que queremos es abrir nuestras puertas como un cauce complementario», explica el párroco.
El proyecto se define como un espacio de acogida, escucha y orientación donde, en casos de peligro inminente, la parroquia sirve como lugar de protección mientras se contacta inmediatamente con los servicios policiales.
Un voluntariado formado y sin ideologías
Uno de los puntos fundamentales que ha querido subrayar el sacerdote es la profesionalidad del proyecto. La atención no recae necesariamente en el párroco, sino en un equipo de personas formadas para esta labor específica. «No vamos a imponer nada. Nuestra única función es acoger y orientar a estas mujeres hacia los recursos especializados, respetando siempre sus decisiones personales y su libertad», destaca Gonzalvo.
Asimismo, aclara que este servicio es universal: «Las parroquias están abiertas a todos. Aunque este proyecto se centra en la violencia contra la mujer por ser una realidad acuciante, la Iglesia siempre ha tenido sus puertas abiertas para quien sufra cualquier tipo de vulnerabilidad».

La fe como motor de acción
El proyecto, que ya cuenta con la implicación de varias parroquias de Zaragoza —como Sagrada Familia, San Lamberto, Nuestra Señora de Montserrat, Santa Engracia, San José de Pignatelli y Santa Rita—, se fundamenta en el compromiso evangélico.
Para Gonzalo Gonzalvo, «Parroquias Seguras» es la encarnación actual de la llamada de Mateo 25: «Tuve hambre y me disteis de comer… estuve acosada y me acogisteis». Ante las resistencias que toda novedad genera, el párroco insiste en que la Iglesia no puede quedarse «calentita» en su interior, sino que debe salir a la calle para ser, en palabras del Papa Juan XXIII, «la Iglesia en medio de las casas de la gente».

Para más información sobre esta iniciativa o conocer qué parroquias forman parte de la red en Zaragoza, puedes consultar los canales oficiales de la Archidiócesis.