Zaragoza abre su Semana Santa con un pregón que invita a «vivirla» desde dentro

Iglesia en Aragón
30 de marzo de 2026

La Semana Santa de Zaragoza 2026 ya ha comenzado a latir en las calles. Este sábado, la tradicional Procesión del Pregón recorrió el centro de la ciudad hasta desembocar en una abarrotada plaza del Pilar, donde el cofrade zaragozano Jorge Gracia Pastor proclamó el inicio de los días grandes con una llamada clara: la Semana Santa no se contempla, se vive.

Durante cerca de dos horas, el sonido de tambores, bombos y carracas —acompañado por el frío y el viento— marcó el paso de las 25 cofradías, hermandades y congregaciones que participaron en el recorrido desde la iglesia de Santa Isabel de Portugal hasta el corazón de la ciudad.

Fuente: Ayuntamiento de Zaragoza

Una tradición que se acompaña, no se mira

Desde sus primeras palabras, el pregonero quiso subrayar una de las claves más profundas de la identidad cofrade zaragozana: la implicación personal. «Aquí en Zaragoza no acudimos a ver, venimos a acompañar las procesiones», afirmó, evocando esa manera propia de vivir la Semana Santa desde la cercanía, la participación y el compromiso.

Gracia Pastor, vinculado a las cofradías desde la infancia, habló desde la experiencia compartida de generaciones: la espera en las calles, la emoción antes de la salida de los pasos, el encuentro con quienes comparten la misma devoción. Una vivencia que, según expresó, se repite cada año en más de medio centenar de procesiones que recorrerán Zaragoza en los próximos días.

De la Cuaresma a la Pascua: un camino compartido

El pregón situó también el sentido espiritual de estos días. La Semana Santa, recordó, no es solo una manifestación cultural, sino un itinerario interior que culmina en la Pascua: «una preparación para celebrar la esperanza que representa la resurrección de Cristo».

En este camino, las cofradías desempeñan un papel esencial como espacios de vida comunitaria. Ensayos, encuentros, celebraciones y momentos de convivencia han ido tejiendo durante la Cuaresma una red de fraternidad que desemboca ahora en la manifestación pública de la fe.

Una realidad plural que interpela

Lejos de una visión uniforme, el pregonero destacó la diversidad de formas en que se vive la Semana Santa: tradición heredada, vivencias personales, búsquedas espirituales… «No ofrece una única manera de vivirla, es la suma de miradas distintas», señaló, reconociendo esa pluralidad como una riqueza que convive en las calles y en las cofradías.

Pero esa misma diversidad, añadió, también interpela: «cuanto más la vivo, más me interpela», confesó, invitando a mirar no solo los pasos que desfilan, sino también la propia vida.

Una ciudad volcada

La plaza del Pilar, completamente llena, fue testigo del acto central del pregón, en presencia de autoridades civiles y eclesiásticas, entre ellas el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, junto a representantes institucionales de Aragón.

Con este acto, Zaragoza se adentra en una de sus celebraciones más arraigadas, en la que fe, tradición y cultura popular se entrelazan. Como recordó el propio pregonero, comprender la Semana Santa exige algo más que observarla: implica dejarse afectar por ella, recorrer sus calles, compartir sus silencios y sus sonidos.

Porque, en Zaragoza, la Semana Santa no se mira desde la acera. Se acompaña.

Este artículo se ha leído 48 veces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas