La interioridad como clave de libertad en la era digital, eje de la clausura de la Semana de Teología para Seglares en Teruel

Diócesis de Teruel y Albarracín
23 de enero de 2026

La Semana de Teología para Seglares, organizada por el Instituto de Estudios Teológicos San Joaquín Royo de Teruel, se clausuró ayer jueves 22 de enero con la conferencia de la carmelita María José Pérez, que abordó uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo bajo el sugerente título «¿Cómo cultivar interioridad y discernimiento en un mundo dominado por pantallas y notificaciones?».

Ante un público atento, la ponente ofreció una profunda reflexión espiritual y antropológica sobre el impacto de la hiperconectividad en la vida interior, subrayando que la dificultad para el silencio y la atención no es un fallo personal, sino el resultado de un entorno que reclama constantemente nuestra mirada. «Estamos conectados casi todo el tiempo, pero no siempre estamos en casa», afirmó, describiendo la paradoja de una sociedad con infinitas posibilidades de comunicación y, al mismo tiempo, una creciente dispersión interior.

Lejos de demonizar la tecnología, María José Pérez insistió en la necesidad de revisar la relación que establecemos con ella. «La tecnología ha venido para quedarse. La cuestión decisiva es qué tipo de relación estamos estableciendo con ella y qué precio estamos pagando», advirtió, señalando que aquello a lo que prestamos atención acaba configurando nuestra manera de pensar, amar y creer: «Donde va la atención, va la vida».

Durante la conferencia, la carmelita realizó un diagnóstico claro de la llamada “economía de la atención”, apoyándose en autores como Carl Newport y Byung-Chul Han, y describió algunas de sus consecuencias más profundas: la pérdida de atención sostenida, la desaparición de la soledad, la superficialización de las relaciones y el miedo constante a “perderse algo”. En este contexto, subrayó que la interioridad no es un lujo reservado a unos pocos, sino una cuestión de supervivencia humana y espiritual: «Sin interioridad no hay discernimiento y sin discernimiento no hay libertad real».

La segunda parte de su intervención ofreció caminos concretos para recuperar el centro, proponiendo una filosofía de uso consciente de la tecnología y prácticas sencillas como el silencio, la soledad habitada y la recuperación de un ocio de calidad. Todo ello culminó con una lectura actualizada de la sabiduría de San Juan de la Cruz, a partir de sus conocidos versos: «olvido de lo criado, memoria del creador, atención a lo interior y estarse amando al amado», presentados como una auténtica hoja de ruta para vivir la fe en la era digital.

En palabras de la ponente, cultivar la interioridad hoy es, en el fondo, “volver a casa” y aprender a habitar la propia vida sin dejarla en manos del algoritmo. Una propuesta exigente y liberadora que puso un broche de profundidad y actualidad a esta nueva edición de la Semana de Teología para Seglares en Teruel.

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