Antes de reproducir íntegramente este texto de León XIV, conviene situar al lector ante la clave interpretativa que lo recorre de principio a fin. No estamos ante una simple reflexión retórica sobre la paz, sino ante una auténtica arquitectura teológica y pastoral construida a partir de un solo verbo —desarmar— conjugado en distintos tiempos para expresar una visión cristiana de la reconciliación profundamente enraizada en el Evangelio y proyectada sobre los conflictos del mundo contemporáneo.
El artículo que sigue, firmado por Amedeo Lomonaco, recorre de manera sistemática las distintas modulaciones con las que el Pontífice ha ido empleando este verbo desde los primeros momentos de su pontificado, especialmente en el contexto del Año Santo de la esperanza y del Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz. A través de citas precisas y de un hilo conceptual coherente, el texto muestra cómo la paz, para León XIV, no es una consigna ni un ideal abstracto, sino una realidad ya inaugurada en Cristo, una tarea cotidiana confiada a los creyentes y una promesa que se impone sin armas, sin odio y sin violencia.