La delegación de Manos Unidas en Teruel ha presentado esta mañana la Campaña contra el Hambre 2026, que este año lleva por lema «Declara la guerra al hambre», una llamada urgente a combatir las causas profundas de la violencia, la desigualdad y la pobreza en el mundo.
Durante la rueda de prensa, celebrada en la sede de Manos Unidas en Teruel, la presidenta diocesana, Alicia Esparza, ha subrayado que «hablar de paz sigue siendo hoy una urgencia» y ha recordado que «la paz hay que construirla mucho antes de que callen las armas, atajando las causas que generan violencia». En este sentido, ha señalado que el hambre y la pobreza constituyen una forma de violencia silenciosa que afecta a millones de personas en numerosos países del mundo.
Desde la delegación de Teruel, Manos Unidas quiere contribuir de manera concreta a la construcción de la paz mediante el apoyo a proyectos de desarrollo que promueven la dignidad de las personas y reducen las desigualdades. En esta campaña, la delegación impulsa tres proyectos de cooperación, con una inversión total de 145.127 euros.
La voluntaria Julia Muñoz ha explicado los detalles de estos proyectos, insistiendo en que «la paz se construye desde el desarrollo de los pueblos». El primero de ellos se desarrolla en Sidón (Líbano), en campamentos de personas refugiadas sirias, y consiste en un programa de formación en costura y confección para 60 mujeres, que incluye la entrega de maquinaria, materiales y apoyo para la crianza de sus hijos durante el periodo formativo, con un presupuesto de 33.000 euros.
El segundo proyecto se sitúa en Ruanda, donde Manos Unidas participa en un 80 % de la construcción de un invernadero y la formación de jornaleros agrícolas, con el objetivo de mejorar el rendimiento del cultivo de la patata. El coste total del proyecto asciende a 56.638 euros.
El tercer proyecto se desarrolla en Benín y está centrado en un centro de formación de profesorado, tanto para nuevos docentes como para los que ya ejercen. Beneficiará a 800 alumnos durante doce meses, con una aportación de Manos Unidas del 92 % del proyecto, por un importe de 58.805 euros.
Desde la delegación se ha insistido en la importancia de que las personas que colaboran con Manos Unidas conozcan el destino concreto de los fondos recaudados, reforzando así la transparencia y la corresponsabilidad solidaria.
Alicia Esparza ha recordado también que la campaña contará con diversos actos de sensibilización, entre ellos la presentación pública mañana miércoles, 4 de febrero, a las 19:00 horas, en el claustro del Obispado, así como la celebración del Día del Ayuno Voluntario, el próximo viernes, una invitación a tomar conciencia de la realidad del hambre y a donar el gasto no realizado en comida a los proyectos de Manos Unidas.
Actualmente, la delegación de Manos Unidas en Teruel cuenta con unos 40 voluntarios, repartidos en localidades como Teruel, Calamocha, Gea, Alcorisa, Mas de las Matas o Cella. «El mundo es de todos y para todos», ha concluido la presidenta, animando a la sociedad turolense a sumarse a esta campaña solidaria.