El movimiento de Scouts Católicos d´Aragón está de celebración. Con motivo de su 40 aniversario, la organización ha preparado un encuentro especial durante este fin de semana en la localidad de San Esteban de Litera, un municipio con una estrecha vinculación histórica con el escultismo.
La celebración, que se extiende durante tres días para aprovechar el puente festivo, cuenta con la participación de unas 100 personas, incluyendo educadores y jóvenes de entre 6 y 20 años. El programa de actividades ha sido diseñado para conectar las raíces del movimiento con el presente. Los participantes realizarán juegos conjuntos basados en las actividades que practicaban los primeros scouts hace 120 años, como explica Loreto Montañés, delegada diocesana en Barbastro-Monzón.
Entre esos juegos ancestrales, y como curiosidad, está uno inspirado en el moderno Geocaching, pero sustituyendo el uso de dispositivos móviles por mapas de papel para fomentar el descubrimiento directo del entorno local. En definitiva, el juego de pistas de toda la vida, con el que los chavales descubrirán el municipio y su entorno.
El evento culminará el domingo con un acto comunitario, una eucaristía conjunta y una comida popular, donde los más jóvenes mostrarán a sus familias lo aprendido durante el encuentro.
Porque uno de los pilares de este aniversario es la integración de las familias en el movimiento. Según señala Montañés, los grupos cuentan con un comité de familias donde padres y madres colaboran activamente para sacar adelante los proyectos educativos.
La celebración también sirve para reflexionar sobre el impacto del escultismo en la sociedad actual. Montañés, quien se unió al movimiento hace casi 30 años durante su etapa universitaria, destaca que el objetivo principal es ser una ayuda para las familias y escuelas en la formación de ciudadanos que sean «artífices de un mundo mejor».
Además de su labor educativa, los Scouts Católicos de Aragón mantienen un fuerte compromiso con el servicio social, destacando su colaboración activa con la Pastoral de la Salud en las peregrinaciones a Lourdes, una tarea en la que se involucran jóvenes a partir de los 15 años.
Con este 40 aniversario, el movimiento reafirma su vigencia en Aragón, apostando por el trabajo en red con parroquias y otras entidades locales para seguir dejando el mundo «en mejores condiciones de como lo encontramos».