Yolanda Latre

¿Y tu talón de Aquiles?

El mío lo tengo muy claro, querido lector, mis hijos –nuestros hijos, perdón, que luego mi esposo lee este artículo y frunce el ceño con toda la razón- . Esos hijos “mayores”, que ya vuelan de casa y que estrenan todo y más –independencia, traba...

«… y veas a los hijos de tus hijos…»

Termino ahora de escuchar el noticiario con un resumen de los fallecidos por esta pandemia, y aunque ya conocía los datos, no dejo de sobrecogerme al contemplar la cantidad de ancianos que nos han dejado en estas semanas. Por ello, seguro están d...

¡Ahora a sembrar!

Y todo llega, querido lector,  regresamos paulatinamente a la normalidad de nuestras vidas, abriendo los ojos como niños ante esta primavera -exterior e interior- que nos deslumbra este año más que nunca. ¡Y no queremos volver como antes, no! Qu...

Te voy a lavar esa lengua con jabón…

… qué dirían nuestros abuelos si pudieran estar presentes en alguna de las sesiones de educación afectivo sexual para adolescentes a que tenemos el  gusto de impartir. Qué honor, querido lector, es una tarea formativa espectacular, impresionante, de ...

¿Adolescencia? Sí, ¡adolescencia!

Padres, abuelos, tíos, profesores, monitores… quien más y quien menos convive diariamente con uno de estos “fenómenos”  que nos dejan perplejos, con los que uno no sabe muy bien si reír, llorar, enfadarse o, simplemente, respirar hondo... Dónde qu...

Mira que anochece…

Buenas noches, atento lector; estoy escribiendo estas líneas para compartir con usted cuando ya ha  anochecido… mañana, al son de las campanas, anochecerá también el año 2019… y ya ve el título de esta firma “mira que anochece…”. Antes de seguir c...

Noviembre, mes de…

Noviembre mes de… las ánimas (o dicho de otro modo, cómo la estética, la ética y la metafísica no están tan lejanas como creemos en nuestro día a día). Noviembre, mes de las ánimas, como me enseñaron mis abuelos en esa niñez en el pueblo, desperta...
Yolanda Latre

Yolanda Latre

Apasionada sin remedio de la familia, por experiencia, por vocación y por formación. En camino de doctorarme, con la humilde osadía de poder aportar aire fresco sobre la orientación familiar. Animosa colaboradora del COF Diocesano de Zaragoza, que se ha colado en mis entrañas como un quinto hijo. Profundamente feliz, infatigable en mi capacidad de asombro, apurando intensamente cada segundo de vida que nos es regalado.