Este domingo, 8 de noviembre, la Diócesis de Tarazona celebra el Día de la Iglesia Diocesana bajo el lema «Una fe que se traduce en compromiso cotidiano», una jornada que invita a reconocer la vida de la Iglesia en el territorio y el papel que desempeñan miles de personas que sostienen su misión evangelizadora, educativa y asistencial.
Con motivo de esta celebración, la diócesis ha presentado los datos correspondientes a 2025, que reflejan una intensa actividad desarrollada gracias a la implicación de sacerdotes, religiosos, laicos y voluntarios. En la actualidad, la Iglesia diocesana está presente en 144 parroquias, cuenta con 73 sacerdotes, 35 religiosos y religiosas, 180 catequistas y 42 misioneros.
La dimensión educativa sigue siendo una de sus principales apuestas. Los cuatro centros católicos concertados de la diócesis escolarizan a 1.358 alumnos y dan empleo a 148 trabajadores, de los que 120 son docentes.
En el ámbito celebrativo, durante el último año se registraron 250 bautizos, 261 confirmaciones, 245 primeras comuniones y 60 matrimonios, signos de una comunidad cristiana viva distribuida por toda la geografía diocesana. [
La acción caritativa y asistencial constituye otro de los pilares de la Iglesia de Tarazona. A través de distintos centros y proyectos sociales se atendió a miles de personas, especialmente en situaciones de vulnerabilidad. Destacan los 15 centros dedicados a la lucha contra la pobreza, los recursos para personas mayores, refugiados y menores, así como el trabajo desarrollado por los voluntarios de Cáritas y Manos Unidas. En total, más de 4.400 personas fueron atendidas en los 24 centros diocesanos.
En su mensaje para esta jornada, el obispo de Tarazona, Vicente Rebollo Mozos, recuerda que «Dios cuenta contigo» y subraya que todos los bautizados son protagonistas de la vida de la Iglesia y de la misión que desarrolla en parroquias, colegios y obras sociales.
La campaña también pone el foco en la corresponsabilidad económica de los fieles para sostener la actividad de la Iglesia, que durante 2025 gestionó un presupuesto superior a seis millones de euros destinado al mantenimiento de la acción pastoral, asistencial, educativa y patrimonial de la diócesis.