El Grado acogerá la eucaristía en la fiesta de los Mártires del Siglo XX

Diócesis de Barbastro-Monzón
4 de noviembre de 2026

La fiesta de los Mártires del Siglo XX recorre cada año distintos puntos de la geografía de la Diócesis de Barbastro-Monzón para mantener viva la memoria de aquellos que fueron perseguidos por su fe durante la Guerra Civil Española. Este año, la solemne eucaristía conmemorativa recalará en la iglesia de San Salvador de El Grado, el viernes 6 de noviembre a las 19 horas, en una invitación hacer memoria desde la óptica evangélica del perdón y la reconciliación.

La persecución golpeó de manera desgarradora a los hogares. Uno de los episodios más conmovedores es el que protagonizaron el seminarista José Blanco Santaliestra, de 24 años y natural de El Grado, quien fue detenido junto a su padre, de 46. Ambos, procedentes de una familia muy cristiana, fueron conducidos sin interrogatorio hasta Peña Lacambra para ser fusilados conjuntamente.

“Mátenme a mí, y dejen a mi padre, que le quedan cuatro hijos más que sostener”, dicen los testigos que pidió. Y en ellos se ha inspirado el catedrático universitario oscense que, bajo el seudónimo de Leandro Cabaliestra, traslada a la ficción histórica el caso de los Blanco en el libro El último sol de los leales.

La suya no fue la única historia de un sinsentido. Angel Lanao fue fusilado por ser sobrino del párroco Antonio Artasona. Nicolás Perrela Blasco, de 29 años, era un joven mecánico y antiguo presidente de la Juventud Católica de Barbastro, fusilado en El Grado; su padre y su hermano también sufrieron el fusilamiento en Barbastro. El hijo del relojero de Graus, Vicente Salinas Torres, tenía 20 años y pertenecía a la Congregación Mariana. También fue fusilado.

Los enclaves que un día presenciaron la crueldad del hombre son hoy símbolos de reflexión espiritual. Entre ellos destaca de forma especial el puente sobre el Cinca, testigo de cómo varios sacerdotes fueron llevados a la fuerza para ser precipitados al cauce. Así le ocurrió a Pedro Pueyo Quintilla, párroco de Benavente de Aragón, lanzado desde el puente a la zona seca del río, como el párroco de Laluenga, Ramón Salas Clavero, o los de Campo, Artasona y Villanueva de Sijena, Jose María Español Farré, Mariano Nacenta Muzás y José Torres Peralta, respectivamente.

Con ellos, los también sacerdotes Luis Ramón Altemir, José-Gregorio Bescós, Mariano Ferrer, Antonio Pardina, Gregorio Mora, Germán Tornil y Ramón Ubiergo y los seminaristas, Alberto Español Valdovinos e Hipólito Giral Barbastro perecieron por su fe.

Estos 18 hombres, sacerdotes, seminaristas y laicos, dieron testimonio de fe y, con él, su vida. Forman parte de los 252 siervos de Dios incluidos en la Causa de Beatificación abierta en 2022 y que encabeza el entonces vicario general de la diócesis, Félix Sanz.

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