Diecinueve miembros de la cofradía turolense participaron en esta cita nacional, marcada por la adoración al Santísimo Sacramento, la convivencia entre hermandades y una experiencia espiritual que, según destacan, les ha dejado «llenos de gozo, de paz y de amor hacia Él».
La Muy Antigua Cofradía del Santísimo Sacramento y Jesús de la Minerva de la villa de Muniesa ha participado este pasado fin de semana en el XI Encuentro Nacional de Cofradías de Minerva, celebrado en Almassera (Valencia). Un total de 19 personas representaron a la cofradía turolense en esta cita que reúne a hermandades de diferentes localidades españolas unidas por la devoción y adoración a Jesús Sacramentado.

Como explica la Junta Directiva, estos encuentros «nos dan la oportunidad de hermanarnos y compartir la devoción y Adoración al Santísimo Sacramento con otras localidades de España que también celebran la Minerva». Una oportunidad para reencontrarse con otras cofradías, compartir experiencias y fortalecer los lazos de fraternidad que nacen de una misma fe.
Procesión del Santísimo Sacramento y celebración de la Minerva
La jornada del sábado comenzó con un desfile de las principales figuras de la Biblia, una representación que forma parte de lo que en Almassera denominan el Corpus Christi «Grande». Por la tarde tuvo lugar el acto eucarístico central del encuentro, presidido por el obispo, seguido de la solemne procesión del Santísimo Sacramento por las calles de la localidad.
Las calles se engalanaron con un manto de romero y hierbas aromáticas para acoger el paso de Jesús Sacramentado. En la procesión participaron las distintas cofradías asistentes, cada una con sus atuendos y estandartes, en una manifestación pública de fe y adoración eucarística.
Desde la Cofradía de Muniesa destacan que el encuentro ha sido «muy especial», tanto por la posibilidad de volver a encontrarse con otras personas comprometidas con el culto eucarístico como por el desarrollo de las distintas actividades. En su valoración, subrayan que fue un encuentro «bien organizado, en el que estaba todo muy pensado y detallado, sin dar opción a la improvisación».
Durante la cena de gala se realizó el tradicional intercambio de regalos entre la cofradía organizadora y las hermandades participantes. La representación de Muniesa entregó a la Cofradía de Almassera una réplica de su estandarte, enmarcada en una urna transparente, como recuerdo de este encuentro y muestra de fraternidad.
El domingo, los participantes asistieron a la celebración de la Misa de Minerva y al rito litúrgico propio que realiza la cofradía anfitriona. El programa concluyó con una conferencia sobre el Santo Cáliz que se conserva en Valencia y los datos históricos y técnicos de investigación relacionados con la posibilidad de que sea la copa utilizada por Jesús en la Última Cena.
Una experiencia de fraternidad y crecimiento espiritual
Más allá de los actos celebrados, la Junta Directiva de la cofradía turolense pone el acento en la acogida recibida durante el fin de semana. «El trato que nos dieron fue exquisito. Muy amable, con cariño, y siempre atentos a que no nos faltara de nada», señalan en su valoración del encuentro.
Por ello, consideran que tanto la organización como la cercanía de los anfitriones contribuyeron a que los participantes pudieran vivir la experiencia de una manera especial. «Todo este ambiente que nos ha envuelto ha facilitado que cada uno hayamos podido vivir este encuentro de una forma muy especial», explican.
La dimensión espiritual ha sido, sin duda, uno de los aspectos más destacados para la delegación de Muniesa. «A nivel espiritual, y como en todos los encuentros en los que compartimos la devoción al Santísimo, nos vamos llenos de gozo, de paz y de amor hacia Él», afirma la Junta Directiva.
La cofradía regresa así de Almassera con el recuerdo de unos días de convivencia y oración compartida, en los que la devoción eucarística ha vuelto a ser punto de encuentro entre hermandades de distintos lugares de España.
Y, como anécdota final, sus representantes celebran que todo transcurriera sin lluvia pese a la preocupación por la DANA. Una experiencia que recuerdan también con humor a través de las palabras de mosén Avelino Belenguer: «Donde está la Minerva, todo va bien».
