Monzón festejó a su patrón, san Mateo, en el día grande de sus fiestas mayores, con procesión por las calles con la imagen del santo, que lució también la característica pañoleta azul. En la concatedral de Santa María, autoridades autonómicas, provinciales y locales, entre ellas el presidente de la Diputación de Huesca y alcalde de Monzón, Isaac Claver, así como miembros de los cuerpos de seguridad y emergencias, participaron en la solemne eucaristía, presidida por el obispo diocesano.
Don Ángel, acompañado del párroco moderador de la Unidad Pastoral, Óscar Vives, así como de los párrocos in solidum, dirigió su homilía de manera muy especial a los jóvenes de la localidad. Partiendo del pasaje evangélico que narra el momento en que Mateo deja su mesa de recaudador para seguir a Jesús, y enlazándolo con la figura de San Ramón en el marco de su Año Jubilar, el obispo ofreció una reflexión profunda sobre la verdadera libertad.
Durante la predicación, se invitó a los jóvenes («zagalas, zagales, zagaletas y zagaletes») a no vivir «sentados» en la comodidad o amoldados a las corrientes de las pantallas y las redes sociales. A través de un mensaje directo y valiente, se defendió la libertad auténtica como la capacidad de amar, defender al que está solo, decir «sí» o «no» frente a la presión social y entregar la vida a la llamada de Dios.
Como gesto simbólico de la jornada, hizo entrega a la juventud de la pulsera de san Ramón, concebida no como un mero recuerdo, sino como una invitación constante a preguntarse: «¿Soy verdaderamente libre?».
La misa concluyó entre vítores a san Mateo, san Ramón y a la ciudad de Monzón.




