La Unidad Pastoral de Monzón celebró una asamblea de inicio de curso marcada por la participación, el diálogo y el trabajo compartido. La jornada, el pasado día 12 en el Hogar Madre Rafols, se estructuró en tres grandes bloques que permitieron reflexionar, orar y planificar juntos el nuevo periodo.
Se inició con la lectura de Corintios 12, seguida de una profunda reflexión y un momento de oración comunitaria. A continuación, se abordó la fase final del Sínodo mediante una dinámica participativa: las preguntas remitidas por el Obispado fueron adaptadas a un formato tipo test, lo que facilitó un diálogo en grupos muy enriquecedor y cercano.
En el último bloque, la asamblea se enfocó en la organización práctica del curso. Sobre cartulinas de gran tamaño se reflejaron las actividades previstas mes a mes, abriendo el espacio a nuevas propuestas. También se atendieron necesidades básicas como el mantenimiento y la limpieza de los templos, invitando a los asistentes a integrarse en equipos de trabajo según sus posibilidades. Esta labor de calendarización se revisará y profundizará en futuras asambleas.
El broche final lo puso el obispo, Mons. Ángel Pérez Pueyo, que invitó a ponerse en pie al equipo sacerdotal y laical responsable de la organización del encuentro. Un gesto simbólico que visibilizó la esencia de la sinodalidad: avanzar juntos, corresponsables y de la mano al servicio de la comunidad pastoral.