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Ramón Clavería: «Nos falta formación litúrgica: corremos el riesgo de dejarla simplemente en ritos externos»

David López
12 de septiembre de 2026

El CRETA estrena este curso «Vivir la liturgia», una propuesta online abierta a cualquier persona que quiera comprender mejor qué celebra la Iglesia y descubrir el sentido de sus gestos, signos y oraciones

Ramón Clavería preside la celebración de la eucaristía.

¿Por qué hacemos lo que hacemos en la liturgia? ¿Qué sentido tienen sus gestos, sus silencios o sus signos? ¿Basta con participar habitualmente en la Eucaristía para comprender realmente aquello que celebramos?

Son preguntas que pueden acompañar a muchos cristianos que llevan años, incluso toda una vida, participando en las celebraciones de sus parroquias. El Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA) quiere ofrecer algunas respuestas a través de «Vivir la liturgia», uno de los nuevos cursos de su oferta formativa para 2026-2027.

La propuesta será completamente online y estará dirigida por Ramón Clavería. Su punto de partida es sencillo: no se trata únicamente de conocer mejor las normas litúrgicas, sino de profundizar en aquello que la Iglesia celebra y descubrir la liturgia como verdadero lugar de encuentro con Dios.

«Este curso está pensado para que sepamos qué es lo que estamos celebrando y cómo lo estamos celebrando», explica Clavería.

«Nos falta formación litúrgica»

El director del curso reconoce que existe una carencia de formación en este ámbito. Y no la limita exclusivamente a los laicos.

«Sí. Nos falta formación litúrgica», afirma. A su juicio, todavía hay «muchas personas —y entre ellas, no pocos sacerdotes y religiosos—» que entienden la liturgia fundamentalmente como «el aparato externo y ceremonial del culto». El peligro es terminar reduciéndola a «un mero rubricismo y tecnicismo», hasta vaciar de sentido aquello que se está celebrando.

Clavería reconoce, sin embargo, que el problema también puede producirse en la dirección contraria. La liturgia no puede convertirse en una cuestión puramente normativa, pero tampoco queda al arbitrio de quien prepara cada celebración.

«Corremos el riesgo de volver a un normativismo externo que se centre más en cómo hacemos las cosas que en lo que estamos haciendo en realidad», explica. Al mismo tiempo, recuerda que «la liturgia es un acto de la Iglesia, no un acto individual» y que, precisamente por ello, «no podemos hacer en las celebraciones lo que nos dé la gana o nos parezca más conveniente».

Encontrar el equilibrio exige comprender. Y ese es uno de los objetivos fundamentales del nuevo curso.

Descubrir por qué celebramos así

«Vivir la liturgia» permitirá adentrarse en su naturaleza y recorrer su presencia en la Sagrada Escritura y en la historia de la Iglesia, además de abordar la celebración del misterio cristiano, los signos externos, los sacramentos y sacramentales, el año litúrgico o la Liturgia de las Horas. Es el programa que actualmente publica el CRETA para esta formación.

Pero detrás de esos contenidos existe una pretensión muy práctica. Clavería señala que quien realice el curso podrá descubrir «por qué se hace una cosa de esta u otra manera» y comprender «el sentido de los gestos, de los ritos».

También podrá entender mejor cómo la Iglesia concentra a lo largo del año «la celebración del misterio de Cristo» o qué significa rezar unas mismas oraciones en comunión con toda la Iglesia. «Muchas cosas», resume el profesor cuando se le pregunta qué puede descubrir alguien que hasta ahora se ha limitado simplemente a participar en las celebraciones.

El curso on line permite realizarlo desde casa

De asistir a celebrar

Pero adquirir conocimientos no constituye la finalidad última del curso. El objetivo es que esa formación termine modificando la manera de participar en la liturgia.

«La finalidad de la liturgia es el encuentro con Dios en los sacramentos y en la oración», señala Clavería. De ahí la importancia de aquella «participación activa» de los fieles en la que viene insistiendo la Iglesia: que quien acude a una celebración no permanezca como «un mero espectador», sino que participe «rezando, haciendo suyas las oraciones, sabiendo transformar el silencio en plegaria, el canto en súplica…».

Es precisamente en este punto donde el director del curso ofrece una de las claves de toda la propuesta: «La liturgia la vivirás verdaderamente cuando participes de ella en su plenitud».

Una plenitud que Clavería expresa con una imagen especialmente sugerente: participar significa también «dejarnos abrazar por Cristo en las celebraciones», recibir su gracia en los sacramentos y hacerlo sabiendo qué estamos celebrando.

Un curso «para todos»

¿Hace falta haber estudiado Teología? ¿Está pensado fundamentalmente para sacerdotes, religiosos o especialistas en liturgia? Clavería responde con claridad: «Este curso está pensado para todos».

Existe, naturalmente, un grupo al que puede resultar especialmente útil: las personas que colaboran en los equipos encargados de preparar la liturgia en sus parroquias. La formación puede ayudarles «a preparar mejor las celebraciones y a empaparse de lo que van a celebrar».

Pero no son sus únicos destinatarios. También está dirigido a quienes recibieron formación teológica hace tiempo y quieren actualizarla y, en general, «a toda persona que quiere recibir formación teológica en cualquiera de sus campos». La razón que ofrece Clavería sintetiza buena parte del sentido de la iniciativa: «La liturgia, al fin y al cabo, es la celebración de lo que creemos».

La formación puede tener, además, consecuencias que trasciendan al propio alumno. «Nos estamos encontrando con la realidad de que los fieles buscan parroquias donde se celebre con dignidad», asegura. Para Clavería, la formación teológica no constituye un fin en sí misma, sino que debe ayudar a quien la recibe «a ponerse a disposición de la comunidad».

Online y al ritmo de cada alumno

Una de las principales facilidades del curso será su modalidad. Las clases serán online y estarán grabadas, de modo que cada participante podrá organizar el trabajo de acuerdo con sus circunstancias personales.

«La ventaja que tiene estudiar a distancia con este método es que el horario se lo reparte y organiza el alumno como mejor le viene», explica Clavería. El profesor proporcionará textos y materiales de referencia, acompañará el aprendizaje y estará disponible para resolver las dudas que vayan surgiendo.

El CRETA especifica que la metodología combina trabajo personal sobre lecturas seleccionadas, clases grabadas, test de autoevaluación y tutorías online individuales y grupales. El curso comenzará en octubre de 2026 y finalizará en mayo de 2027, con una carga lectiva total de 50 horas y un máximo de 20 alumnos. Las inscripciones permanecen abiertas.

Y para quien haya llegado hasta aquí pensando que carece de la preparación necesaria, Ramón Clavería tiene una respuesta particularmente sencilla. ¿Es este curso para alguien sin estudios previos de Teología?

«Pues que sí que es para él. La curiosidad en teología es buena, pues muestra que estás interesado en buscar a Dios y en encontrar respuestas para tu vida».

El propio CRETA confirma que estos estudios están abiertos a cualquier persona interesada y que no requieren formación previa.

Quizá ahí esté la mejor invitación a «Vivir la liturgia»: volver sobre algo que muchos cristianos hacen cada domingo para descubrir, con mayor profundidad, qué están haciendo, por qué lo hacen y, sobre todo, a Quién encuentran en aquello que celebran.

Información e inscripciones: curso «Vivir la liturgia» en la web del CRETA

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